A Fernando Castro Trenti de “chamaco” le dijeron que si se portaba mal se le aparecería El Coco, pero él prefirió convertirse en diablo y aseguró que de ganar la gubernatura en Baja California, a los delincuentes se les va a aparecer Lucifer.
A menos de un mes para dar la última batalla de su campaña en las urnas bajacalifornianas, el priísta Castro Trenti, de la coalición Compromiso por Baja California (PRI, Partido Verde, Partido del Trabajo y el Partido Encuentro Social de Baja California), contó que su campaña la arrancó el pasado 25 de abril a fin de levantar el autoestima en el estado, la fe en los ciudadanos.
“Independientemente del resultado que tengamos —aseguró—, yo digo que esta campaña debe ser para que la gente recupere la fe, para que se tome una decisión, que vean que todo lo que se propone se debe lograr”.
El diputado federal con licencia se describió como una persona que tiene carácter, experiencias y la determinación de hacer un gobierno distinto al azul que desde hace 24 años administra el estado fronterizo.
Aseguró que no todos los problemas se pueden resolver de inmediato, pero sí se deben enfrentar cuando se tienen a la vista.
Castro Trenti se quejó de tener en su contra una campaña negativa de parte de sus adversarios, ante lo que reviró: “Yo he dicho que no voy a contestar las campañas negras, porque me parece lamentable. Lo que debe hacerse es restablecer la ética en todos los sentidos”, subrayó.
Su campaña la presume con la promesa de que, si se convierte en gobernador, la gente tendrá más recursos económicos, en consecuencia mejores condiciones de vida, entre otras cosas.
Prometió que de ser gobernador en Baja California reducirá el sueldo de los funcionarios públicos iniciando por el del Ejecutivo estatal, además de que cada alto mando de la burocracia utilizará su vehículo propio y erogará su gasto de gasolina y teléfono celular, entre otros viáticos.
Pero hasta ahora no sabe cuál será su sueldo en caso de ganar. “No he hecho cuentas, lo que me interesa es lo que voy a resolver y de eso sí he hecho cuentas”, dijo.
A Castro Trenti lo acusan de que cuando fue funcionario en la alcaldía de Tijuana, al lado de Jorge Hank Rhon, se incrementó el sueldo de 40 mil pesos a casi 200 mil.
“Ningún empleado se sube el sueldo. Yo voy a ser gobernador y voy a ser jefe, conmigo sí voy a mandar; yo sí voy a poner orden. Yo tengo fe, las cosas no pueden seguir igual, no podemos seguir condenados a vivir como estamos viviendo y tener una muerte a pellizcos”, manifestó
El verdadero diablo en la entidad, destacó, es el desempleo, la impunidad, la corrupción y la drogadicción entre otros problemas. Se comprometió a que tendrá un gobierno transparente en el ejercicio del gasto público.
Pero de su campaña está seguro que todo camina bien, aunque ésta no puede ser auditada por los ciudadanos hoy día. “Nosotros somos oposición en Baja California, el gobierno grande, el del dinero es el gobierno del estado. A mí me ha costado trabajo conseguir apoyos para marcar mi publicidad, mi campaña es evidente, la diferencia de gastos de publicidad de ellos y nosotros”, subrayó.
Castro Trenti puntualizó que no tiene apoyo del gobierno federal, que si bien ha habido cambios en delegaciones de Baja California dependientes de la Federación, éstas son operadas por panistas.
Los apoyos
A lo largo de su campaña, el priísta ha recibido el apoyo del dirigente nacional del PRI, César Camacho, quien ha visitado la entidad en más de tres ocasiones y se prepara ya para la siguiente. También de los coordinadores del PRI en el Senado, Emilio Gamboa, y en Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, además de diferentes gobernadores tricolores.
Castro Trenti no se metió a fondo al escuchar el nombre de Jorge Hank Rhon. Simplemente dijo que “el ingeniero” también compitió y no quedó seleccionado candidato. Empero, asegura que hay gente de Hank dentro de la campaña: Mario Madrigal, dirigente del sindicato de la empresa de Jorge Hank, es el coordinador de vinculación política y el director de relaciones públicas de Grupo Caliente; Miguel Ángel Badiola, es el coordinador de invitados en la campaña, entre otros.
En medio de la contienda electoral en Baja California, llegó el apagón analógico programado por la Comisión Federal de Telecomunicaciones, y el cual se utilizó como campaña. El candidato priísta rechazó el apagón y pidió que el mismo se revirtiera, porque dijo que ponía en desventaja la contienda.


