Gabriela Cuevas Barrón informó que por ello realizará gestiones para que la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado se reúna a la brevedad con los representantes de los gobierno de México en Estados Unidos, Eduardo Medina-Mora Icaza, y de la Unión Americana en nuestro país, Anthony Wayne, para analizar ese tema.
«Si bien yo creo que la cancillería seguirá actuando por los canales que considere, México sí demanda un mayor respeto a su soberanía», dijo en entrevista la senadora del Partido Acción Nacional (PAN).
Cuevas Barrón añadió que «me parece que la reacción que debe de tener nuestro país es buscar una solución de fondo, porque no se trata de dinamitar la relación con Estados Unidos, pero la realidad es que tampoco se debe abusar de tener un buen socio para espiar al socio».
La legisladora consideró que la relación entre México y los Estados Unidos podría resultar lastimada «si no se soluciona de fondo este asunto, cuanto antes, y se suspenden por completo estos actos de espionaje».
Independientemente de quiénes sean los afectados, actos como los ahora revelados «son condenables, inaceptables y jurídicamente sancionables, porque violan el derecho fundamental que todo ser humano tiene a la vida privada».
La panista consideró que el gobierno mexicano, en especial la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Procuraduría General de la República (PGR) no deben dar por cerrados estos casos y tiene que realizar acciones más enérgicas para frenarlos en el futuro.
La legisladora abundó que la PGR debe investigar este caso, para determinar quiénes fueron los responsables e imponer la sanción que corresponda, aun cuando se trate de agentes extranjeros.


