Cárteles mexicanos y bancos árabes vinculados con grupos terroristas están en el centro de una amplia investigación sobre lavado y flujo de dinero sospechoso que dio a conocer ayer el Senado de Estados Unidos, en el que estarían implicados ejecutivos de la firma financiera británica HSBC Holdings.
El reporte de 400 páginas, resultado de la revisión de 1.4 millones de documentos, detalló que una cultura “contaminada” en HSBC Holdings permitió a este banco actuar como financiero de clientes que recibían fondos oscuros desde lugares como México, Irán, las islas Caimán, Arabia Saudita y Siria; asimismo habría colaborado en transacciones con países que enfrentan sanciones internacionales como Corea del Norte, Cuba e Irán.
Ejecutivos de HSBC Holdings incurrieron en comportamiento riesgoso en busca de ganancias, detalló The Wall Street Journal. El diario neoyorquino citó una investigación del Departamento de Justicia del gobierno de Estados Unidos en la que se indaga si dichos funcionarios fueron cómplices de ocultar grandes cantidades de dinero de los cárteles de la droga con el propósito de lavarlo.
En cuanto a México, según testimonios de personas cercanas a la investigación, citadas por el WSJ, fotografías tomadas por agentes muestran “bodegas de dinero en efectivo”, lo que la fiscalía afirmó es indicativo del gran volumen de las transacciones que debieron “encender focos de alarma”.


