La ley de salud propuesta por el presidente Barack Obama recortaría
eventualmente a la mitad los 20 mil millones de dólares que invierte el
gobierno de Estados Unidos en servicios médicos de emergencia para
inmigrantes indocumentados. De acuerdo al diario The New York Times
(NYT), “la ley de atención médica eventualmente recortará a la mitad el
dinero, basado en la premisa de que menos personas carecerán de seguro
médico una vez que la regulación entre en vigor”.
Explicó que el recorte afectaría a los hospitales, ubicados en zonas
rurales y pobres, que han provisto de estos servicios a los 11 millones
de inmigrantes indocumentados que radican en Estados Unidos y que no
están ni pueden estar cubiertos por un seguro médico.
Los hospitales que ofrecen estos servicios se verán severamente
afectados, debido a que los promotores de la ley evadieron introducir en
las regulaciones referencias a la inmigración sin documentos para
evitar costos políticos.
Los centros de salud están obligados por ley a tratar a cualquier
persona que se presente a su sala de emergencias, independientemente de
su condición migratoria.
De acuerdo con Wendy Goldstein, directora ejecutiva del Lutheran
Medical Center, de Nueva York, congresistas aceptaron que la ley
reduciría el dinero que se les reembolsa a los hospitales por atender a
indocumentados pero que evadieron el tema porque “la inmigración es un
tema demasiado candente”.
La ley aprobada contempla la reducción de los costos de los seguros
médicos comerciales, pero requiere que se acredite la ciudadanía o un
estatus legal en el país, igual que para solicitar la atención médica
gratuita provista por el gobierno, conocida como Medicaid.


