“Usuarios, soy la mamá de Silvia Stephanie Sánchez Viesca Ortiz “Fanny”, y quiero por favor que tomen en cuenta mi dolor y necesidad de encontrar a mi hija. “Tengo casi ocho años sin verla y lo que más deseo es poder encontrarla. No hay nada más”.
El mensaje en Facebook que comenzó a circular ayer podría pasar por uno más de los miles que circulan diariamente en redes sociales en busca de jóvenes desaparecidos de manera forzada en el país.
Sin embargo, la diferencia en el mensaje de Silvia Élida Ortiz Solís se encuentra líneas más abajo, cuando alude a una foto que circula en las redes sociales, presuntamente extraída de entre las ropas de Heriberto Lazcano, abatido según la Secretaría de la Marina el domingo pasado en Progreso, Coahuila.
“Ahora bien, el revuelo que causó esa foto es comprensible”, dice en otro de sus mensajes, “pero quiero que vean todas las que han salido durante este tiempo de espera y angustia (se refiere a fotos de ‘otras’ Fanny), y que me digan cuál se parece más a ella, pues ya son varias que han salido”.
LA CONFUSIÓN
La madre, una profesora de secundaria de Torreón, publica varias fotos en su página de Facebook en las que dice que sale su hija y que le han llegado de fuentes anónimas y confidenciales.
“Esta última en la que sale con ‘El Lazca’, primero no se ve bien”, continúa. “Segundo, si así fuera, no quiero pensar el riesgo que corre por estar en ese ambiente y más”.
En la imagen, el presunto Lazcano no se parece al de la foto que han dado a conocer las autoridades.
Sin embargo, se desconoce la fecha en que fue tomada.
LA RELACIÓN
Pero, ¿qué tiene que ver Fanny con Lazcano? La historia de esta chica inició a las 16:30 horas del 5 de noviembre de 2004, cuando en compañía de su hermano Michel salió de su casa, en la colonia Quintas del Nazas.
Ambos tomaron un camión y él se bajó primero para ir a su entrenamiento de futbol en la Ciudad Deportiva de Torreón.
Ella, entonces de 16 años, avanzó hasta un torneo deportivo en el Colegio América.
Según testigos, la niña estuvo en la competencia y, al finalizar, fue a devolver un discman a la casa de un amigo que, sin embargo, la esperaba en casa de ella.
Al no encontrarlo, fue a la casa de una amiga y le pidió a la mamá 2 pesos para el camión. La mujer se los dio y la vio caminar hacia la parada, en la Calle 28, casi esquina con Matamoros. El sitio donde desapareció.
LA DESPARICIÓN
De acuerdo con lo que la familia se enteró, la niña habría sido secuestrada por miembros del grupo de Heriberto Lazcano con la presunta complicidad del entonces Grupo Antisecuestros de Coahuila, agrupación disuelta tiempo después.
Años después, la fiscal para la Atención de Delitos contra las Mujeres de la PGR, Alicia Pérez Duarte, quien duró 22 meses en el cargo, al que renunció por “vergüenza profesional” al no recibir apoyo para combatir la trata de personas, les habría revelado que, según investigaciones, Fanny vivía de pareja de una figura prominente de la delincuencia: Heriberto Lazcano.
De acuerdo con la investigación, el narcotraficante habría sido ubicado por la autoridad cuando Fanny dio a luz a un hijo de él en un hospital de Estados Unidos.
EN TEXAS
De hecho, se sabía hasta la ciudad en la que estaba el domicilio: Pharr, Texas.
En entrevista telefónica en 2008, Pérez Duarte habló sobre el caso sin mencionar el nombre de Lazcano.
“A la hora que solicitamos a las autoridades que tenían que acompañarnos para cruzar la frontera y hablar con autoridades de Estados Unidos y hacer el ‘alejamiento’ de las personas que la tienen (a Fanny), no sucedió nada”.
NO HUBO APOYO
La Fiscalía que encabezaba no contaba con armamento, por lo que sus elementos no podían emprender una búsqueda.
“Nos faltó simplemente la ayuda de la SIEDO y del área internacional de la PGR para hacer contacto con autoridades de Estados Unidos”, expresó, agregando que menos se podía contar con la colaboración de la autoridad estatal tamaulipeca, tomada por la delincuencia.
Cuestionada sobre su trabajo en la Fiscalía, Pérez Duarte indicó en ese entonces que sí logró rescatar a víctimas de trata, pero que con Fanny era distinto.
“Desde luego encontramos a varias que pudimos sacar del espacio en el que estaban porque no eran tan prominentes”, aclaró.
“Éste es un caso más particular”.
“ALGUIEN PESADO”
El nombre de Lazcano no figura en el expediente del secuestro de Fanny: las declaraciones de testigos e informantes aluden a que su captor es “alguien pesado”.
La madre de Fanny, desde que supo esta versión de Lazcano de voz de Pérez Duarte, siempre la ha creído.
Incluso, ciertas situaciones la corroboraron ante sus ojos.
Por ejemplo, durante los primeros meses de búsqueda, póster con la imagen de Fanny que se pegaban en bardas de tierras tamaulipecas, póster que arrancaban manos anónimas.
BÚSQUEDA PERMANENTE
Lo mismo le sucedió una vez que estaba en el hotel de una ciudad: la madre de Fanny vio cuando un grupo de hombres salió huyendo de la habitación que ella ocupaba, la cual dejaron revuelta.
Ortiz Solís nunca ha dejado de buscar a su hija, por lo que esporádicamente se entera de cosas.
Recientemente, una fuente le confirmó que su hija habría sido secuestrada, enviada a Salvador Martínez “La Ardilla” y que él se la llevó a Heriberto Lazcano.
Pero de su desaparición a la fecha ya son ocho años.
“Reforma” publicó una foto en la que aparece Lazcano en la boda de “La Ardilla”, en Ciudad Victoria, Tamaulipas, en 2010.
Lazcano está con una joven que a simple vista no se parece a Fanny.
Otra versión no confirmada es que Lazcano estaba en Coahuila porque vivía en Monclova.
Al parecer, una pareja suya es de esa ciudad de la Región Centro y habría tenido con ella un hijo con capacidades diferentes, por lo que la mujer le pidió que estuvieran juntos, hasta que fue asesinado.
Ortiz Solís, distante de estas historias, lo único que quiere es a su hija, por lo que pide apoyo total por parte de la autoridad.
“Quiero volver a verla”, suplica, demolida emocionalmente por la búsqueda de años, pero en pie por la esperanza.
En su página de Facebook, aquel llamado para que ojos distintos a los de ella exploren las fotos concluye de esta manera: “Yo esperaré a que se haga lo conducente con mi corazón en Dios y no en las especulaciones”.
Y expresaOrtiz Solís: “Dios les bendiga a todos en general”.


