En Hermosillo, el Coordinador de Política económica del PAN en el Senado, Francisco Búrquez Valenzuela, advirtió del grave problema de finanzas públicas que enfrentan tanto México, en general, como Sonora.
“Los sonorenses no solo votaron por un cambio de color político, sino por una transformación que no se ve en este presupuesto. No podemos continuar por un camino agotado”. Señaló el Senador. “Tenemos que ayudar al nuevo gobierno a resolver este problema, a cambiar de modelo económico.” ofreció Búrquez.
Observó que el Paquete Económico para 2016 de Sonora presenta los mismos problemas que el presupuesto de la Federación. “Los presupuestos públicos tienen cáncer progresivo, representan los intereses de la clase política que lo tienen secuestrado. Este no es un problema de este presupuesto, no es un problema de coyuntura. Es un problema estructural. No hay que cambiar de chofer sino de auto.”
“La deuda en Sonora ya representa un problema gravísimo para las finanzas públicas. Para 2016 tendremos que pagar 5 mil 600 millones de pesos solo para amortizar la deuda, es decir, un 46% más que todo el presupuesto de salud del Estado. Endeudarse no sale gratis.”
Pese a esto el Senador por Sonora advirtió que el nuevo gobierno pretende doblar la deuda pública en un solo año, al pasar de 16 mil millones a 32 mil millones de pesos. El problema es tal que cada niño sonorense nacerá con una deuda pública 80 mil pesos. La desproporcionada nueva deuda y el incremento de tarifas son la punta del iceberg de la descomposición del modelo político de Sonora y de México.
“Las deudas de hoy son los impuestos de mañana. Nada más vean lo que ocurre en la Federación, desde 2012 a la fecha cada mexicano pagará al gobierno un 80 por ciento más de impuestos. Vacas gordas para los políticos y vacas flacas para los ciudadanos.”
Por ese motivo, el Senador Búrquez presentó el pasado mes de octubre una reforma a la Constitución para limitar el endeudamiento, prohibir que se hereden deudas y meter en la cárcel a los gobernantes que endeuden a los ciudadanos. Esto es parte del cambio de modelo.
«Hay que apostarle por limitar el gobierno, recortar sus presupuestos y acabar con el endeudamiento. No hay de otra», concluyó.


