En una votación dividida, el Consejo General del Instituto Federal Electoral aprobó declarar infundada la queja que el PRI interpuso contra el presidente Felipe Calderón, por mostrar una encuesta en la que se señalaba que la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, se encontraba a cuatro puntos de distancia del priísta Enrique Peña Nieto.
Tras una discusión de tres horas, cuatro consejeros electorales votaron por imponer una sanción al Ejecutivo federal, mientras que cinco de los nueve que integran el Consejo General del IFE, votaron a favor del proyecto, en el sentido de declarar infundada la queja.
Francisco Javier Guerrero se ubicó entre los consejeros que rechazaron el proyecto y consideraron que Calderón sí incurrió en una violación a la normatividad electoral.
“Una vez más el presidente de la República ha violado la Constitución y el proyecto de la Secretaría Ejecutiva lo libera una vez más generando un nuevo precedente, inquietante e injusto, se sugiere dando cartas blancas al activismo del titular del Poder Ejecutivo y tengo la impresión de que esa no es, desde luego, una buena idea”.
No obstante, para el consejero electoral Benito Nacif, las pruebas que se presentaron no fueron suficientes para demostrar que se utilizaron recursos públicos para beneficiar a un candidato en particular.
Cabe recordar que la queja presentada por el representante del PRI ante el IFE, Sebastián Lerdo de Tejada, acusaba a Calderón Hinojosa de violentar la normatividad en el sentido de que los funcionarios públicos están obligados a actuar de manera imparcial, y que se utilizaron recursos públicos para beneficio de un candidato, toda vez que la encuesta se presentó en un acto en donde se encontraban cientos de consejeros de Banamex, lo cual constituía un acto público.
No obstante, en la votación los consejeros electorales consideraron, por seis votos contra de tres, que el evento fue público, aunque descartaron el uso de recursos del erario para el ejercicio que se mostró durante el encuentro.
Lo anterior, fue considerado por el consejero Marco Antonio Baños como una “votación incongruente”, ya que por un lado se calificó el acto como “público”.
Aunque el consejero presidente del IFE, Leonardo Valdés, apoyó declarar infundada la queja, hizo un llamado al presidente de la República y al resto de los actores políticos a evitar que sus actuaciones incidan en la contienda electoral.
Por declarar infundada la queja votaron María Marván Laborde, María Macarita Elizondo Gasperín, Benito Nacif Hernández, Lorenzo Córdova Vianello y Leonardo Valdés Zurita, mientras que los que buscaron la sanción contra el Ejecutivo federal fueron Francisco Javier Guerrero Aguirre, Sergio García Ramírez, Alfredo Figueroa Fernández y Baños Martínez.


