Una pareja británica demandó a una fotógrafa por la baja calidad de las imágenes que tomó en el día de su boda.
Paul y Chareen Wheatley contrataron una estudiante llamada Chloe Johnson y le pagaron 500 libras (unos 12 mil 300 pesos).
Pero tras cobrar la suma, Chloe eludió contestar las llamadas de la pareja, aunque finalmente llegó el día de la unión matrimonial con 45 minutos de retraso, consignó el portal británico Metro. Pero llegó sin soporte de cámara, sin lentes de ancho y sin iluminación.
Después del evento, Chloe Johnson entregó imágenes borrosas, de mala calidad.
?Le pagamos por un servicio y habíamos firmado un contrato?, reprochó Paul Wheatley.
El hombre consideró que la mujer prácticamente arruinó el día de su boda.
«Las fotos no son un fiel reflejo de nuestro día y no pueden sustituir a eso, no se pueden hacer de nuevo las fotos, es realmente decepcionante».
?Ahora no tenemos fotografías con las cuales recordar, sin duda fue una fotógrafa detestable?, lamentó.
Explicó que el día de su boda sufría de cojera a raíz de una intervención quirúrgica.
«(Johnson) era consciente de ello, pero nos pidió dar un largo paseo por el bosque lleno de barro.
«Mi esposa sostenía su vestido mientras caminaba por el pantanoso y húmedo bosque lleno de una gran cantidad de charcos, así que el vestido se arruinó, al igual que mi traje», relató Paúl.
Además, agregó, cuando reprochó a Chloe la baja calidad de las imágenes, ella comentó malas cosas sobre él en redes sociales.
Tal fue la molestia del matrimonio que interpuso una demanda. Un tribunal determinó que la fotógrafa debía reembolsar el dinero que recibió, además de un pago adicional, un total de 610 libras (unos 15 mil 46 pesos).
Chloe Johnson argumentó a su favor que si la pareja hubiera querido fotos de calidad profesional, debieron contratar a un fotógrafo profesional, no a una estudiante.
«Él hará cualquier cosa para arrastrar mi nombre por el barro», lamentó Chloe.


