La Secretaría de Gobernación, a través del Centro Nacional de Desastres, pidió a la población descartar información sin sustento científico sobre supuestos temblores de gran magnitud que habría en México, esto después de que se difundiera en las redes sociales un supuesto terremoto que se esperaba en nuestro país este jueves a las 5
de la tarde.
“Se recomienda descartar toda información que no tenga el debido sustento científico y que no provenga de una fuente bien identificada”, señaló.
A través de un boletín que se encuentra en su sitio de internet, y el cual fue enviado a los trabajadores de las dependencias federales por correo electrónico, el Cenapred realiza diversos comentarios “acerca del rumor de un gran sismo en México”.
“Ante la inquietud que se ha manifestado con respecto a la posible ocurrencia de un gran sismo, el CENAPRED comunica lo siguiente: “Las supuestas predicciones acerca de grandes temblores son recurrentes. Frecuentemente se tienen conocimiento de afirmaciones de este tipo, las cuales finalmente resultan estar apartadas de la
realidad ya que el supuesto temblor que se predice, no ocurre”, refiere.
Detalla que ha habido distintos casos y pone como ejemplo lo sucedido en noviembre de 2005, cuando por correo electrónico se divulgó rápidamente el rumor de un gran temblor en Puerto Vallarta y nunca ocurrió.
“Cabe afirmar que, hasta el día de hoy, NINGUNA institución o persona ha logrado establecer un procedimiento confiable para predecir temblores, en ningún país, pese a que algunos investigadores le han dedicado esfuerzos y recursos considerables. Los huracanes y las erupciones volcánicas mayores son fenómenos relativamente predecibles si se tiene un monitoreo constante y detallado. En el caso de los
temblores no es así”.
A pesar de esto, el Cenapred pidió estar alerta a cualquier emergencia ya que México es un país con alta sismicidad, la que se manifiesta especialmente a lo largo de la costa del
Pacífico.
Agregó que desde hace aproximadamente dos décadas, se identificó a la costa del estado de Guerrero como una zona con alto potencial, donde se podría generar uno o varios temblores de magnitud considerable, como sucedió a principios del siglo pasado. “No obstante, no es posible determinar razonablemente la fecha de ocurrencia, la ubicación
del epicentro y la magnitud de un temblor en esa o cualquier otra zona”, insistió.


