El grupo de rock Ritmo Peligroso conquista a unas 10 mil personas que ya se encuentran en el Foro Sol de esta capital, para la apertura del 13º Festival Iberoamericano de Cultura Popular Vive Latino.
En contraste, las bandas Tungas, en el escenario Indio Blanco; Zaide, en la Carpa Danup y Capo, en la Intolerante, iniciaron su presentación con una pobre afluencia, que no rebasaba las 100 personas.
De esta manera, Ritmo Peligroso ejerció su derecho de piso y antigüedad al jalar a todos los espectadores en torno al escenario principal.
Piro, vocalista del grupo, agradeció al público que no se hayan olvidado de su música y recordó que la primera vez que tocó en Vive Latino fue en 1998. “Catorce años después regresamos a esta fiesta y no vamos a defraudarlos”.
La banda abrió con los temas Pánico, Hay amor en América, Déjala y Algo va a suceder, esta última a dueto con su invitado especial, Dr. Shenka, vocalista de Panteón Rococó, que extrañamente no estará en este año.
Un día de Vive Latino tiene un costo aproximado para cada visitante de unos 600 pesos, entre comida y bebida, sin tomar en cuenta el costo del boleto.
En un sondeo realizado por Notimex, un joven de nombre César Muñoz, quien no se ha perdido las 13 ediciones del festival, señaló que tan sólo en la ingesta de comidas y bebidas de la tarde es de 450 pesos, esperando gastar 150 más para cenar dentro del Foro Sol.
El joven amante del rock, destacó que el año pasado por haber invitado a su novia su costo se elevó arriba de los mil 500 pesos, por lo que ahora tuvo que medirse. Los alimentos cuestan alrededor de 45 y 60 pesos, desde hamburguesas, tortas o hot dog; mientras el agua tiene un costo de 25, las paletas de hielo 15 y los refrescos entre 25 y 30.
El dispositivo de seguridad con más de 400 elementos de la policía y el grupo Lobo, de seguridad privada, hasta el momento reportaban un saldo blanco, pese al intenso calor que comenzó a sentirse a parir de la 12:00 horas del día.


