Al menos 50 millones de niños abandonaron sus hogares en todo el mundo, y cada vez más solos, en busca de una vida mejor, según un informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
INCULPAN A PERIODISTA
Petra Laszlo, la periodista húngara que había dado puntapiés a migrantes hace un año, fue formalmente inculpada por la justicia.
En esa huida, que cada vez con más frecuencia realizan en solitario, les amenazan numerosos peligros como morir ahogados o asesinados, ser víctimas del tráfico de personas o sufrir desnutrición, abusos y violaciones, señala el informe “Desarraigados”, presentado ayer en Nueva York. Según el texto, uno de cada 200 niños en el mundo es refugiado.
En concreto, 28 millones de niños huyen de guerras, conflictos y otros peligros: de ellos, 17 millones buscan protección en su propio país y otros 11, en el extranjero. Y otros 20 millones de niños abandonan su hogar en busca de una vida mejor.
La cifra es tan alta por varias razones: por un lado, se trata de la primera vez que se consideran y se relacionan datos globales. Por otro, los conflictos de Siria y Afganistán tuvieron consecuencias especialmente graves para los menores: la mitad de los niños refugiados en 2015 procedía de esos países.
Los niños no tienen la culpa de las bombas y las balas, de la violencia entre bandas, de la persecución, de las cada vez más pobres cosechas o los bajos ingresos familiares, pero ello les obliga a abandonar su hogar”, señaló el informe.
En total, el número de niños refugiados se ha duplicado en los últimos 10 años, dijo Unicef, y añadió que cada vez hay más niños que prefieren arriesgarse a perderlo todo en un viaje plagado de peligros a quedarse en casa.
La mayoría de migrantes menores de 18 años vive en Estados Unidos (3,7 millones), seguido de Arabia Saudí (2 millones) y Jordania (1,4 millones).
Sin embargo, según los datos del informe, seguramente la mayoría de niños refugiados viva en Turquía. No hay datos concretos de ello, pero en ese país hay más refugiados registrados que en ningún lugar.
Las imágenes de algunos niños refugiados impactaron al mundo entero, “pero cada imagen, cada niña y cada niño representa a millones de niños en peligro. Nuestra empatía por casos concretos debe ir unida a acciones en beneficio de todos”, señaló el director de Unicef, Anthony Lake.


