Una de las parejas más populares y divertidas de Hollywood conoce el impacto de las palabras y por eso tomó una decisión importante respecto a la crianza de sus hijas. Se trata de Blake Lively y Ryan Reynolds, quienes eliminaron del diccionario de su casa la palabra mandona (bossy, en inglés), porque creen que es un calificativo que condiciona a sus hijas.
En una entrevista para la revista Glamour, Lively dijo que es fundamental el empoderamiento femenino para alcanzar la igualdad y que es justamente eso lo que quiere enseñarles a sus hijas. Quiere que James e Inez conozcan su propia fuerza sin que sean absorbidas por las inseguridades que están a su alrededor.
«Todos nacimos sintiéndonos perfectos hasta que llega alguien que nos dice que no lo somos. Así que no hay nada que pueda enseñarles a mis hijas al respecto, ya lo tienen todo, lo único que puedo hacer es proteger lo que ya sienten».
Reynolds, en tanto, cuida sus palabras porque se ha dado cuenta del impacto que les causa a las niñas cada vez que les dice «mandonas».
«Tengo suerte de que mi marido sea alguien tan consciente. Mi esposo siempre decía: ¿Por qué le digo mandona a mi hija? Es lo que nos enseñan, pero no quiero volver a usar esa palabra. Nunca he oído que a un hombre lo llamen mandón. Nunca habría connotación negativa para un hombre que es un jefe, por lo que añadir una connotación negativa sobre una mujer siendo mandona, es menospreciarla».
La construcción del autoestima de un ser humano es un proceso muy delicado, que lleva años concretarlo y segundos destrozarlo. Y en este proceso, cuidar el lenguaje y educar para fortalecer el amor propio es otra forma de empoderar y de construir un mundo más igualitario.


