El jefe de Al-Qaeda, Osama bin Laden, planificó hasta su muerte más ataques terroristas contra Estados Unidos, pero estaba preocupado por las acciones de algunos grupos que deterioraban la imagen de su organización, según algunos de sus documentos divulgados ayer.
El Centro Contra el Terrorismo de la Academia West Point, del ejército de Estados Unidos, publicó ayer 17 de los casi seis mil documentos confiscados en mayo de 2011 por los soldados de las fuerzas especiales que dieron muerte al líder de Al-Qaeda en su vivienda de Abbottabad, Pakistán.
Los documentos, hallados en cinco computadoras, decenas de “discos duros” y más de 100 archivos, muestran que Bin Laden planificó hasta último momento nuevos ataques terroristas a gran escala contra Estados Unidos.
En mayo de 2010 aconsejó derribar el avión de Barack Obama o el del general David Petraeus cuando volaran a Pakistán o Afganistán.
Justifica atacar a Obama porque está “al frente de los infieles” y su muerte llevaría a su vicepresidente, Joe Biden, a la cabeza de Estados Unidos. Según él, “Biden no está en absoluto preparado para asumir la Presidencia (…), lo que conducirá a Estados Unidos a una crisis”.
En otro documento, Bin Laden anunciaba que divulgaría en una declaración el “comienzo de una nueva fase para corregir los errores que hemos cometido”.
“Con esto recuperaremos, si Dios quiere, la confianza de un gran segmento de quienes han perdido su fe en los yihadistas”, añade el texto.
Entre los “errores” que Bin Laden señala en ese y otros documentos se cuentan las acciones de grupos afiliados con Al-Qaeda que deterioraron la imagen de la organización con matanzas de civiles y el degüello televisado de cautivos.
“Le pedimos a cada Emir en las regiones de tener extremo cuidado al controlar el trabajo militar” y de “anular otros ataques en razón de la posibilidad de que haya víctimas civiles innecesarias”, escribió Osama en una de las 17 cartas publicadas.


