El presidente nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell ofreció
“disculpas” a los jóvenes de la Universidad Iberoamericana por los
supuestos calificativos que uso para referirse a los hechos ocurridos el
pasado 18 de mayo durante una visita de Enrique Peña Nieto a esa
institución educativa.
Durante una conversación que sostenía con una periodista con el líder
nacional del PRI, se recibió la llamada del estudiante Rodrigo Serrano,
autor del video de los 131 estudiantes.
El joven de la Ibero reclamó que se refería a ellos como “un puñado
de jóvenes que no representan a la comunidad” de esa casa de estudios y
como expresión de un “ambiente de envenenamiento en algunos jóvenes”.
Así como la palabra “infiltrados” usada por Enrique Peña Nieto en una
entrevista.
Al respecto, Pedro Joaquín Coldwell aseguró que no uso dichas
expresiones con un sentido peyorativo, de desprecio o para minimizarlos,
por lo que enfatizó que no tuvo la intención de ofenderlos y lamentó
que sus palabras hayan sido malinterpretadas
Insistió que su partido está en la disposición de escuchar a los
jóvenes y prueba de ello es el manifiesto que propuso Enrique Peña
Nieto, en donde prioriza la relación de los medios con el poder público,
y pidió sacar lo positivo de los hechos ocurridos.
Señaló que están abiertos a una agenda que ayude a mejorar la cultura
de la tolerancia y dio la bienvenida a los jóvenes en la vida política
del país, pues indicó que pueden imprimir sus ideas frescas y darle un
giro importante a las campañas y al rumbo de México.
En otro tema, durante la conversación, el líder nacional del Partido
Revolucionario Institucional (PRI), exhortó a Tomás Yarrington a
colaborar con las autoridades para que esclarezca su situación.
Señaló que ya se le pidió a la Comisión de Justicia Partidaria
investigue a fondo para que determine si permanece o no como militante
del PRI y añadió que si se comprueba el uso de recursos ilícitos en
campañas políticas se debe sancionar.
Respecto a que si dichas acusaciones tengan un sesgo partidario,
indicó que no puede determinar que exista una manipulación en dicho
caso, ya que esas imputaciones fueron hechas en otro país.
En cuanto a la posición de la Procuraduría General de la República
(PGR), dijo que aun no se ha pronunciado, y señaló que el PRI pide que
el caso se lleve hasta sus últimas consecuencias.
En el tema de los militares arraigados de alto rango, como el general
Tomás Ángeles, Coldwell indicó que debe investigarse a fondo y confió
en que la PGR “tenga pruebas consistentes”.
Pedro Joaquín Coldwell añadió que de no haber pruebas contundentes,
podría afectar de manera irremediable a una institución tan importante
como lo es el Ejército mexicano y un enorme retroceso democrático del
país.


