El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU) convocó hoy a
una sesión urgente para el próximo viernes con motivo del deterioro de
la situación de derechos humanos en Siria y por la matanza de Houla.
Ésta es la cuarta sesión especial sobre Siria que el Consejo de
Derechos Humanos convoca en Ginebra desde que iniciaron las protestas
contra el régimen de Bashar al Assad hace más de un año y cuya violencia
ha dejado al menos 10 mil muertos.
La sesión fue solicitada por Arabia Saudita, Qatar, Turquía, Kuwait,
Dinamarca, Estados Unidos y la Unión Europea y contó con el apoyo de
países miembros del Consejo como México, Guatemala, Chile y Perú del
bloque latinoamericano, anunció la oficina de prensa del Consejo en un
comunicado.
La sesión se llevará a cabo en un clima de creciente presión
diplomática internacional contra el régimen sirio, con la expulsión de
los embajadores de este país de las principales potencias occidentales.
Los miembros del Consejo expresarán su condena a la masacre de Houla
en la que fueron victimadas 108 personas, entre ellas 49 niños, que de
acuerdo a recientes informes de la Alta Comisionada de la ONU para
Derechos Humanos, Navi Pillay, fueron ejecutadas en dos sesiones por
fuerzas pro-gubernamentales.
Por su parte, el enviado conjunto de la ONU y la Liga Arabe para
Siria, Kofi Annan, urgió la víspera en Damasco al presidente Bashar al
Assad mostrar acciones concretas y «no meras palabras» en el
cumplimiento al plan de paz cuyo primer punto es el cese al fuego y de
todo tipo de violencia.
Annan también le demandó frenar todas sus operaciones militares,
liberar a los detenidos en el contexto de las protestas y que permita
las manifestaciones pacíficas.
A su vez Al Asad durante la reunión con Annan se mantuvo inamovible
en su postura de acusar a «grupos terroristas» de la violencia en el
país.
Tras recibir suficiente evidencia e informes de que se han cometido
crímenes de guerra y contra la humanidad en Siria, instó al Consejo de
Seguridad, a referir el caso a la Corte Penal Internacional.
Se espera que el máximo órgano de derechos humanos de la ONU se una a
este llamado en la sesión especial que tendrá lugar el viernes en
Ginebra.


