Durante el presente ciclo escolar los profesores de la sección 22 del
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) han perdido
por paros y marchas al menos 20 días de los 200 días de clases lectivos,
marcados por el calendario escolar estipulado por la Secretaría de
Educación Pública (SEP).
De acuerdo a una ultima evaluación realizada por del Instituto
Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), la deserción y
reprobación escolar se han mantenido en los últimos5 años por debajo de
la media nacional.
Tan solo en el primer año de Gabino Cué, 3 de cada 10 escolares que
ingresaron al primer año abandonaron sus estudios, y el 4 % reprobó.
En el mismo documento se precisa que Oaxaca, en el 2010 se ubicó en
el penúltimo lugar de la República Mexicana de acuerdo al registro de
una media de 6.7 grados en escolaridad, mientras que el grado promedio
de escolaridad es de 6.8 en la media nacional.
La tasa de analfabetismo entre la población es de 19.3 por ciento y más
alta todavía para la población indígena al ubicarse en 28.6 por ciento,
respecto a la población del estado en situación de rezago educativo, se
observa un alto porcentaje con el 56.3 por ciento de la población de 15
años o más.
Los informes oficiales revelan que en Oaxaca, 6.6% de los niños de 8 a14 años no sabe leer ni escribir.
El gobierno de Oaxaca aceptó que la entidad tiene un rezago de 20
años en materia educativa, aunado a un aumento en el número de
reprobados a nivel primaria y secundaria consecuencia de las protestas
magisteriales.
El Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO),
reconoce que como consecuencia de las últimas movilizaciones de la
sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)
no se logró cumplir con los 200 días del ciclo escolar.
Una vez que se perdieron poco más de 160 horas y adelantó que se buscará
integrar una mesa con ese gremio y los padres de familia para buscar la
reparación del tiempo perdido y atenuar el daño pedagógico a los
escolares.
Existe la propuesta de la autoridad estatal de reponer las horas
perdidas en las mejores condiciones de aprendizaje, dado que se tendrían
que compactar los contenidos educativos que hicieran falta en módulos
de tiempo más cortos.


