Ni la llamada ‘Princesa del Pop’ se salva de los “descuidos” arriba del escenario, y es que Britney Spears estuvo a nada de mostrar sus atractivos en plenas interpretaciones de ‘I Love Rock’ y ‘Gime More’, todo por culpa de su vestuario.
De no ser por los ‘aguafiestas’ de sus bailarines, los atributos de la cantante y actriz de 34 años se hubieran robado el show, y sin duda, el concierto hubiera sido uno de los más polémicos de toda su carrera.
Pese a los altibajos, Britney siguió con el show y no permitió que la canción saliera de control, pues gracias a su profesionalismo -o playback- la diva pudo deleitar a su público que se dio cita el fin de semana pasado en Las Vegas.
Seguramente, a partir de ahora la cantante pensará dos veces antes de usar su exótico guardarropa, o bien, tendrá que requerir a una costurera privada en cada show.
Es así que Britney Spears vuelve a la polémica, desde su más reciente escándalo, el cual, involucró a sus traviesos hijos que le jugaron una broma pesada que mandó a su madre al suelo.


