Masa horneada, salsa de tomate y queso. Esos tres simples ingredientes dieron paso a uno de los platillos más conocidos en el mundo, la pizza, que gracias a la capacidad de ponerle cualquier ingrediente encima la ha convertido en un plato internacional y capaz de satisfacer todos los gustos.

La pizza proviene de la cocina napolitana, primero era un pan con salsa de tomate y en 1889 se agregó el queso. La más clásica es la Pizza Margarita, que solo tiene tomate, queso y albaca,

Su popularidad ha llegado a tal grado que se le puede poner carne, verduras, diferentes tipos de queso, salsa Alfredo, salsa blanca, bbq, mariscos, e incluso unas más arriesgadas como papas fritas, pasta, alitas, o hacerla de otros ingredientes como chocolate, cajeta, con fruta, o incluso platillos completos como chilaquiles y cochinita. 

Hasta la masa ha sufrido modificaciones, está la clásica orilla de queso, o que la masa sea de coliflor para los ‘sanos’ o usar carne o pollo como base.








