Rumer, Scout y Tallulah Willis consideran pedir una orden de restricción en contra su madre; quieren tranquilidad en sus vidas.
Los problemas no ceden en la vida de Demi Moore: ahora sus tres hijas no
desean verla y han cortado toda vía de comunicación con su madre, pues
las jóvenes desean un poco de paz.
De acuerdo con el sitio radaronline.com, desde hace tiempo que la
relación de Demi con sus hijas llego a un punto de quiebre, los pleitos
no han terminado y, por ello, las chicas han decidido marcar distancia
con su madre.
«Rumer, Scout y Tallulah consideran seriamente pedir una orden de
restricción contra Demi para evitar que las contacte», dijo una fuente
al sitio web.
Sin embargo, parece que Demi Moore no está de acuerdo con la decisión de sus hijas y no ha parado de buscarlas.
«Demi las ha estado llamando por teléfono sin descanso pero las chicas
ya están hartas de esto. También les envía correos electrónicos y les
pide que le llamen», agregó la fuente.
Hasta el momento, el actor Bruce Willis, padre de las tres jóvenes, no ha emitido comunicado sobre este problema familiar.


