La cantante estadunidense Katy Perry, una de las mayores estrellas del pop, estrena la próxima semana en EU la película Part Of Me,
un documental en 3D grabado durante su más reciente gira que, dijo, «es
todo lo íntimo que se puede sin llegar a ser inapropiado».
«El
espectador se convierte en mi mejor amigo y puede ver cómo es mi vida a
través de mis ojos», aseguró la intérprete de éxitos como I Kissed A Girl, Hot N Cold, California Gurls o Firework.
«No sólo muestro los momentos felices. Está lo bueno, lo malo y todo lo que hay entre medias», agregó.
La tercera persona más mediática
Perry, la tercera persona más mediática en Twitter con cerca de
22 millones de seguidores -sólo por detrás de Lady Gaga y Justin
Bieber-, habló por teléfono poco antes de entrar a un cine de Los
Ángeles y asistir a un pase de la cinta con sus fans previo al estreno
de la película, el 5 de julio.
«Creo que a la gente
le va a sorprender y podrán entender al fin lo que supone para mí haber
trabajado tan duro. Hay momentos de mucha intimidad y vulnerabilidad»,
manifestó.
La gira California Dreams Tour llevó a la artista a 124 actuaciones por todo el mundo tras el éxito abrumador del disco Teenage Dream (2010),
pero en esos meses Perry también tuvo que lidiar con numerosos
problemas personales, principalmente el fin de su matrimonio con el
británico Russell Brand.
«No me arrepiento de nada
en mi vida… Todo por lo que he pasado me ha servido como lección. Ha
supuesto un aprendizaje que no tiene precio y que me ha ayudado para
saber qué hacer en el futuro respecto a mi música y
mi vida personal. Son cosas que aplico cada día y que espero que me
conviertan en una mejor persona cuando me despierto», advirtió.
Nace una estrella pop
Más allá de las imágenes de sus conciertos adornadas con nubes de algodón de azúcar, cupcakes y
confeti, el documental revela los sacrificios de la chica buena del
pop, que rompió con las pretensiones de su familia ultraconservadora y
las expectativas de los ejecutivos musicales hasta convertirse en la
figura que es hoy día.
«El mundo puede tener la percepción de que he tenido suerte o de que me ha tocado la lotería para llegar donde estoy.
«Y no es el caso. He puesto mi mente y mi vida en ello. He
superado muchos obstáculos, como los que esperaba mi familia de mí o los
que querían las discográficas. Es difícil superar eso y aterrizar sobre
tus propios pies», afirmó.
Hace historia con su debut
Su primer álbum, lanzado cuando era una adolescente bajo el
nombre de Katy Hudson, dejaba claras sus raíces gospel tras años en el
coro de la iglesia de sus padres. Después quisieron convertirla en una
nueva Kelly Clarkson o Avril Lavigne, pero su estilo personal, entre
inocente y pícaro pero repleto de buenas intenciones, acabó por
imponerse y crear escuela.
Con Teenage Dream consiguió lo que nadie antes había logrado desde los tiempos de Michael Jackson y su álbum Bad: colocar cinco canciones de un mismo disco en lo más alto de las listas de ventas en Estados Unidos.
No todo lo que brilla es oro
«La
fama sólo me ha cambiado en una cosa: tengo una responsabilidad mucho
mayor. Cualquier decisión que tomo afecta a mucha gente y he aprendido a
separar mi yo profesional del personal. Si tengo un problema debo
aparcarlo en el escenario porque hay mucha gente que tiene depositadas
sus ilusiones en verme», declaró.
Cuando los ha tenido y no podía ocultarlos, como cuando en diciembre del año pasado se anunció su divorcio, allí estaban los paparazzi, una presencia a la que se ha acostumbrado con el paso del tiempo.
«Intento
ser honesta y sincera en todo lo que hago… Espero que el universo me
recompense por ello. Si hablo de mí por trabajo, nunca cruzo la línea.
Nunca he seguido el juego a los paparazzi. Y sobre el acoso de
la prensa y los rumores: ya no me meto en Internet. Hay demasiadas
opiniones y no todas importan», precisó.
Rodeada de amor
Aunque su vida no le ha permitido un segundo de reposo desde que lanzara en 2008 el disco One Of The Boys,
la cantante californiana explicó que lo mejor de toda la experiencia
hasta ahora es «haber garantizado el bienestar» de su familia, uno de
los objetivos que se marcó cuando comenzó su carrera.
«Tengo
la suerte de tener una vida única pero siempre estoy acompañada. Me
rodeo de gente a la que quiero. Me gusta compartir esto con la gente. Al
final, quiero que todos tengamos suficientes recuerdos para tener la
certeza de que hemos tenido una vida plena», apuntó.
Perry
se tomará «un larguísimo descanso» cuando acabe con la promoción de la
cinta y volverá con un nuevo trabajo musical, aunque no se fija fechas
para ello.
«Tengo muchas ideas sobre lo que quiero hacer y decir. Espero que sea un disco terapéutico para mí», finalizó.


