Todavía existen los románticos, y como prueba Joel Lynch, un estudiante de la Universidad estatal de Lowa.
El hombre recreó la famosa escena de baile de La Bella y la Bestia para proponerle matrimonio a su novia, Caroline Szymanski, fanática de la película.

Para lograrlo, él mismo confeccionó el espléndido vestido amarillo en el sotano de su casa, trabajo que le costó noches sin dormir y muchas tazas de café.

Finalmente, le probó la prenda a su princesa favorita, la llevó a una biblioteca, se arrodilló y le mostró el anillo. Por su puesto, ella dijo que sí.



