El objetivo principal para el cual se detonó dicha bomba era para demostrar que se podía utilizar armamento nuclear con fines pacíficos para crear bahías, golfos, arrecifes, cuencas, etc. Sin embargo se abandonó esta idea por el peligro de la radiación.
La explosión desplazó más de 12 millones de toneladas de tierra, oscureció el cielo en un radio de 8 kilómetros, generó ondas sísmicas equivalentes a un terremoto de 4,75 grados en la escala Richter y creó un cráter de 390 metros de anchura y 98 de profundidad, el mayor que jamás sea ha creado.

Debido a que los cráteres en el NTS tienen características similares a la topografía de los cráteres de la Luna, los astronautas del Apolo 14 visitaron Sedan en noviembre de 1969, antes de su viaje a la Luna. En la actualidad el cráter gigante sigue ahí en medio del desierto y ahora es seguro para visitar.



