Todo sucede en un autocinema, donde la rubia, de 19 años, posa mientras ingiere el producto de la casa de comida rápida Carl’s Jr.
A medida que come, se puede ver cómo va subiendo su temperatura corporal y comienza a sudar. Sus movimientos sexies llaman la atención del resto de los asistentes a la proyección y buscan generar el mismo efecto en todos los televidentes.
La ideóloga del comercial, Barbara Lippert, sostuvo que por su sensualidad, la intención es dirigirse al público adolescente.
Mientras tanto, las repercusiones empiezan a dividir aguas entre quienes defienden su papel y quienes se mofan de la sobreactuación y lo secundario que se vuelve el producto ante la performance de Upton.
Otros van más allá y proponen analizar con «mayor detenimiento» para valorar «un spotmuy bueno«. Pueden hacerlo a través del video.


