Un suburbio de Damasco fue escenario el viernes de intensos combates y se registraron también enfrentamientos alrededor de una base del Ejército en el norte de Siria, dijeron fuentes de oposición, lo que casi desbarató un alto al fuego declarado para marcar una festividad musulmana.
Tres personas murieron por el fuego de tanques y ataques de francotiradores en Harasta, una localidad cerca de Damasco, dijeron activistas.
El Ejército sirio dijo que detendría sus incursiones el viernes tras un pedido del mediador internacional Lakhdar Brahimi, en momentos en que los enfrenamientos han causado la muerte a 32 mil personas y amenazan con arrastrar a potencias de la región al conflicto.
Sin embargo, los ataques desde ambos bandos rápidamente parecieron condenar la breve tregua al fracaso.
Rebeldes en una localidad norteña cerca de la frontera turca dijeron que un francotirador mató a uno de sus combatientes temprano el viernes y un periodista de la agencia Reuters en el lugar escuchó el sonido de fuego de tanques militares.
«No creemos que el cese al fuego vaya a funcionar», dijo el comandante rebelde Basel Eissa. «No habrá un Eid para nosotros los insurgentes en el frente. El único Eid que podemos celebrar es el de la liberación», sostuvo.
Un testigo de la agencia Reuters reportó además un fuerte sonido de ametralladoras y la caída de rondas de morteros a lo largo de la frontera entre Siria y Turquía cerca de la localidad siria de Haram.
No estaba claro si era el Ejército sirio o los rebeldes los que estaban disparando. Los combates podían escucharse desde la aldea fronteriza turca de Besaslan, en la provincia de Hatay.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos dijo que los rebeldes intentaban ingresar a la base militar de Wadi al-Daif, situada a menos de un kilómetro de la estratégica carretera que conecta a Damasco con Aleppo. Las tropas lanzaron asaltos de artillería desde una aldea cercana, indicó.
Tras citar a fuentes de la oposición, el grupo activista con sede en Gran Bretaña dijo que el Ejército disparó seis proyectiles a la sitiada localidad de Khalidiya en el distrito de Homs, dejando heridas a dos personas y dañando varias casas.
Las fuerzas del presidente Bashar al-Assad habían anunciado que aceptarían, bajo ciertas condiciones, acogerse al alto al fuego.
«Por ocasión del sagrado Eid al-Adha, el comando general del Ejército y las fuerzas armadas anuncian que detendrán sus operaciones militares en el territorio de la República Árabe de Siria, desde el viernes por la mañana (…) hasta el lunes», señaló.
Sin embargo, advirtió que respondería a cualquier ataque de los rebeldes o a movimientos para desarticular la tregua a fin de reforzar posiciones o reabastecer a los insurgentes.
Un comandante del grupo rebelde Ejército de Siria Libre dijo que sus combatientes también acatarían el cese al fuego, pero demandaron que primero Assad liberara a miles de disidentes detenidos.
Algunos combatientes islamistas, incluyendo el Frente Nusra, desestimaron la tregua incluso antes de que entrara en vigor, pero después de una noche de enfrentamientos en Aleppo, Damasco y en el oeste del país, activistas habían reportado una calma inicial en las hostilidades.


