Jesse Joe Hernández ya era un ofensor sexual infantil convicto cuando fue arrestado por haber golpeado hasta provocarle la muerte a un niño de 10 meses de edad al que estaba cuidando en una casa de Dallas.
El pequeño Karlos Borjas sufrió fractura de cráneo y tenía moretones en la cabeza, muslos y abdomen cuando le fueron retirados los aparatos que lo mantenían con vida después de permanecer una semana en el hospital.
Su hermana de 4 años de edad también fue atacada pero sobrevivió a lesiones en la cabeza, oído y el ojo derecho.
Hernández de 47 años de edad será ejecutado este miércoles por la tarde en Huntsville por la muerte del bebé ocurrida hace 11 años.
Sus abogados están apelando a la Suprema Corte de Estados Unidos para detener el castigo.
Ésta sería la cuarta inyección letal que se aplicaría en Texas en lo que va de este año.
Aplicarán hoy inyección letal a violador de niños en Texas
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