El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pronunció esta noche su discurso de despedida al frente de la Casa Blanca, a sólo 10 días de que Donald Trump lo releve en el cargo.
En un acto desde Chicago, la ciudad en la que inició su carrera política, el todavía mandatario hizo un balance general de su gobierno y aseguró que los objetivos económicos, ambientales y de cooperación internacional superaron las expectativas.
Con su esposa Michelle y su hija Malia entre el público, Obama dijo que aunque durante su gobierno EU avanzó hacia una sociedad más progresista e igualitaria, hubo momentos en los que se registraron pasos hacia atrás.
En ese sentido, el mandatario reconoció a los asuntos raciales como una amenaza a la democracia, pues pese a que después de su triunfo en 2008 se habló de un país «post-racial», esa idea nunca tuvo eco amplio en la realidad.
«La raza se mantiene como una potente fuerza divisora en nuestra sociedad. He vivido lo suficiente para ver que las relaciones raciales son mejores que hace 10, 20 o 30 años, pero no estamos donde debemos».
BARACK OBAMA
El presidente consideró que la visión económica de que los puestos laborales comprenden una lucha entre blancos de clase media e integrantes de minoría o inmigrantes debe superarse, o de otra forma serán los más acomodados quienes aprovechen esa pugna. Obama pidió a todas las minorías hacer suyas las batallas de otros grupos, con un amplio sentido de justicia.
«Si decidimos no invertir en los hijos de inmigrantes, sólo porque no lucen como nosotros, dañamos a los prospectos de nuestra infancia, porque esos niños cafés van a representar una larga parte de la fuerza trabajadora de este país. Para los negros y otras minorías, se trata de sumar nuestras luchas a los retos que otras personas enfrentan en este país, como los refugiados, los inmigrantes y los transgénero».
En cuanto al presidente electo, Donald Trump, Obama dijo, entre gritos de «¡Cuatro años más!», que le aseguró una transición en orden, tal y como él la recibió del ex presidente George W. Bush. El todavía mandatario dijo que el Estado Islámico (EI) será destruido, y descartó que amenazas terroristas foráneas hayan tenido éxito en suelo estadounidense durante su mandato. Obama exigió respeto para los musulmanes estadounidense, a quienes consideró igual de patriotas que el resto de la población.
En la parte final de su mensaje, el presidente pidió rechazar cualquier intento de aislar o alienar alguna parte de EU como nación, que incluyen la constante visión de que «unos son más estadounidenses que otros». Obama dijo que es momento de que los ciudadanos recuperen su interés y participación política, pues esa esa la principal amenaza a la democracia.
Tras agradecer a su esposa, Michelle, y a su vicepresidente, Joe Biden, Obama dijo que continuará luchando como ciudadano de a pie por una nación unida, con principios históricos inquebrantables y leyes más justas.


