Productores de leche vertieron el martes miles de litros de leche
fuera del Parlamento Europeo en Bruselas, creando «lago de leche» para
protestar contra los bajos precios.
Manifestantes de toda Europa, incluyendo Italia, Alemania, Irlanda y
Francia, bloquearon la plaza con tractores y estatuas de vacas pintadas
con los colores de la bandera nacional de los Estados miembros.
Un granjero se subió encima de un fardo de paja y utilizó una manguera
industrial para rociar el contenido de un camión a una improvisada
piscina de lona, salpicando a manifestantes, espectadores y periodistas.
El «lago de leche» pretendía simbolizar la sobreoferta de producto en el
mercado europeo, con los manifestantes haciendo sonar cencerros y
denunciando prácticas para reducir gradualmente las cuotas de
producción, lo que se traduce en más leche a la venta y precios más
bajos.
Los miembros de la Junta Europea de la Leche acudieron a la reunión
vestidos con camisas de franela y gorros de ‘cowboy’. Uno de ellos
lamentó el exceso de producción de leche y cómo se les pagaba a los
pequeños granjeros, provocando los aplausos y los gritos de la multitud.
Otro culpó a la Comisión de la Unión Europea, recibiendo incluso más
aplausos.
Una vez que el «lago» estuvo lleno, se abrió la piscina y la leche
corrió calle abajo hacia la cuneta. Algunos granjeros con botas de goma,
chapotearon felizmente en el río de leche.
Marc Tarabella, un miembro socialista del Parlamento, dijo que los manifestantes tenían una causa justa.
«Su lucha es también la nuestra», dijo. «¿Cómo podemos aceptar que
algunos trabajadores estén trabajando con pérdidas? ¿Trabajando para
perder dinero? No podemos cerrar los ojos ante este drama social y
humano».


