La policía italiana informó hoy el decomiso de más de mil millones
de euros a grupos del crimen organizado en diferentes operativos
realizados en el sur del país.
Dijeron que la primera operación tuvo lugar en Messina, Sicilia,
donde agentes del cuerpo de carabineros ejecutaron un decreto judicial
que ordenaba la intervención de bienes por 70 millones de euros a nombre
de un empresario vinculado con Cosa Nostra, la mafia siciliana.
Indicaron que entre los bienes decomisados había algunas empresas, terrenos, departamentos y vehículos.
Por su parte, los carabineros de Catanzaro, Calabria informaron
haber ejecutado una orden de confiscación de bienes por 200 millones de
euros propiedad de Salvatore Mazzei, un empresario vinculado a un clan
de la Ndrangheta, la mafia calabresa.
Precisaron que entre los bienes decomisados había 70 edificios, más
de 200 hectáreas de terreno, 25 empresas del sector de la construcción,
30 vehículos y un hotel.
La tercera operación tuvo lugar en Nápoles, donde agentes de la
guardia de finanzas, la policía fiscal y de fronteras, bajo la
coordinación de la Dirección Antimafia local ejecutaron un decomiso de
bienes por 800 millones de euros contra un empresario vinculado al clan
de los Casalesi de la Camorra, la mafia napolitana.
Según las autoridades, las investigaciones permitieron conocer el
patrimonio del empresario e identificar a varios prestanombres que
fungían como titulares de empresas inmobiliarias y de la construcción y a
cuyo nombre también fueron puestos varios inmuebles.
En un cuarto operativo, realizado en la provincia de Nápoles, fueron
arrestadas 18 personas pertenecientes al clan camorrista
Casella-Circone y acusadas de asociación mafiosa, intento de homicidio,
extorsión y daño a propiedad agravado por método mafioso y finalidad de
odio racial.
La policía confirmó que las investigaciones documentaron los
negocios ilícitos del clan, sobre todo extorsiones a empresarios de la
zona.
Asimismo, fueron acusados de haber incendiado un campamento gitano
en diciembre de 2010 para evitar que los niños que ahí vivían
asistieran a la misma escuela que sus hijos, por lo que fueron imputados
de haber actuado por odio racial.


