El jefe de policía de Sanford anunció su retiro temporal este jueves, en el centro de la creciente indignación social en Estados Unidos tras la muerte de un joven negro que caminaba desarmado por parte de un vigilante de barrio blanco, que no ha sido arrestado.
El responsable policial de Sanford, Bill Lee, que ha sido duramente criticado luego de que su departamento no arrestara al vigilante voluntario George Zimmerman, apuntó que se retiraba de su puesto temporalmente debido a que se había convertido en una «distracción».
Mientras un millón de personas han firmado ya una solicitud en internet que reclama justicia para el adolescente de 17 años Trayvon Martin.
Martin, de 17 años, fue baleado el 26 de febrero pasado en Sanford, cerca de Orlando (centro de Florida) cuando volvía a su casa tras comprar dulces, por disparos del vigilante barrial voluntario blanco George Zimmerman, de 28 años, quien lo vio «sospechoso» caminando por el barrio encapuchado en una noche lluviosa.
Zimmerman, quien dijo luego a la policía haber actuado en defensa propia, debió abandonar ese sector de urbanizaciones privadas cerradas a raíz de los pedidos de «justicia» de la comunidad y de líderes afroestadounidenses que reclaman su arresto. Su paradero es desconocido.
«Tengo esperanza de que el proceso de investigación avanzará rápida y apropiadamente a través del sistema judicial y que se alcanzara una determinación final en este caso», afirmó Lee en una rueda de prensa.
«Hago esto con la esperanza de restaurar alguna apariencia de calma en la ciudad, que ha estado en agitación durante varias semanas», añadió.
Más de un millón de personas, a un ritmo de 50.000 firmas por hora, apoyaron ya una petición en línea pidiendo cargos criminales contra Zimmerman, indicó el jueves la organización Change.org.
La aparente impunidad de Zimmerman deriva de una ley de Florida denominada «Dispare primero» por sus detractores, y «Defienda su espacio» por quienes la apoyan.
La ley, aprobada en 2005 con el apoyo del entonces gobernador Jeb Bush -hermano e hijo de los expresidentes George Bush y George W. Bush- e impulsada por la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por su sigla en inglés), otorga a los ciudadanos el derecho a disparar a cualquier persona percibida como una amenaza a su seguridad en un lugar público.
«Nosotros queremos una investigación honesta (…) No sabemos por qué no han detenido» a Zimmerman, dijo a la AFP el director ejecutivo de la organización afroamericana ColorOfChange, Rashad Robinson.
La policía de Sanford explicó en un comunicado que «no puede arrestar a nadie a menos que se determine que hubo una causa probable de que el disparo fue ilegal», algo que no pudieron determinar puesto que Zimmerman les explicó que disparó en defensa propia y por tanto queda amparado por la ley.
Portavoces de iglesias afroamericanas y de organizaciones defensoras de los derechos civiles convocaron este jueves a una marcha en reclamo de una investigación y de que se detenga a Zimmerman, después del voto de censura el miércoles al jefe de la policía de Sanford, Bill Lee, por parte de los concejales de ese suburbio de Orlando.
«Quisiéramos una revisión independiente de la acción de la policía en este caso», dijo este jueves el administrador de la ciudad de Sanford, Norton Bonaparte.
Tanto en las redes sociales como en los comunicados de organizaciones afroamericanas diferentes líderes civiles auguran una marcha multitudinaria este jueves en la noche, mientras imágenes de televisión muestran el arribo de autobuses repletos de personas para participar en esta manifestación.
«Esta no es una cuestión de blancos o negros. Esto sobre lo correcto y lo errado», dijo Sybrina Fulton, madre del adolescente muerto Trayvon Martin, quien impulsa la petición de justicia junto a su esposo Tracy Martin.
El reverendo Al Sharpton, líder de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos y comentarista de la TV nacional, se reuniría este jueves con los padres de Martin y los representantes del Departamento de Justicia de Estados Unidos que están en la ciudad para llevar a cabo una investigación en conjunto con la fiscalía de Florida y la policía federal FBI.
Se «llevará a cabo una revisión exhaustiva e independiente de todas las evidencias y se tomarán las medidas adecuadas una vez concluida la investigación», dijo la oficina federal en un comunicado el martes.
Crece indignación por homicidio impune de joven negro
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