Al menos 79 personas murieron y más de 2.2 millones más han sido
obligadas a abandonar sus hogares en la última semana a consecuencia de
las torrenciales lluvias monzónicas que azotan el noreste de India,
informaron hoy fuentes oficiales.
La zona más afectada es la provincia de Assam por el desbordamiento
del río Brahmaputra, que ha provocado serias inundaciones en 26 de los
27 distritos de la entidad y los vecinos estados de Arunachal, Pradesh y
Manipur, donde amplias zonas están bajo el agua.
Las lluvias torrenciales, que desde hace más de una semana azotan el
noreste del país, también han provocado la destrucción de miles de
viviendas, el cierre de decenas de carreteras e inundaciones en grandes
áreas de cultivo, cuyas cosechas se perdieron en su totalidad.
El gobierno de Assam emitió este lunes una evaluación sobre los
daños causados hasta ahora por las lluvias monzónicas de este año, en la
que dan cuanta de la muerte de 79 personas, la mayoría ahogadas al
intentar escapar de las zonas inundaciones.
Además de que 2.2 millones de personas han sido desplazadas fuera de
la provincia por los destrozos provocados a miles de hogares, y más de
500 mil tuvieron que trasladarse a campamentos, según un reporte de la
edición electrónica del diario Times of India.
«Hemos abierto campamentos de socorro improvisado para los
desplazados, mientras que muchos más se vieron obligados a refugiarse en
plataformas y carpas», afirmó Himanta Biswa Sarma, ministro de Salud
de Assam.
El funcionario dijo que otra de las grandes preocupaciones de las
autoridades es el Parque Nacional Kaziranga, famoso por sus ejemplares
de tigres, rinocerontes y elefantes, ya que más del 70.0 por ciento se
encuentra bajo el agua.
Ante la emergencia en Asam, el primer ministro indio, Manmohan
Singh, visitó este lunes algunas de las zonas afectadas, acompañado por
la líder del Congreso, Sonia Gandhi, y anunció un fondo de cerca de 89
millones de dólares para apoyar a los miles de damnificados.
“Nos centraremos en las labores de rescate y en extender la ayuda a
aquellos que se han visto obligados a abandonar sus casas y después
restauraremos las infraestructuras dañadas», destacó el jefe de
gobierno, tras sobrevolar en un helicóptero las zonas afectadas.
Las lluvias del monzón, que azotan gran parte de India entre los
meses de junio y septiembre de cada año, es crucial para los
agricultores de la región, aunque el los últimos años han provocado
severas inundaciones y víctimas.


