Investigadores chinos anunciaron hoy el desarrollo de una prueba que en pocos minutos mostrará en productos alimentarios la presencia de elementos patógenos y residuos químicos peligrosos para la salud.
Se trata de un papel que al ponerse en contacto con alimentos, cambia de color e indica la presencia de hasta 60 sustancias químicas, y que ha mostrado su efectividad en pruebas de laboratorio realizadas en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Tianjin, en el noroeste chino
La iniciativa se suma a otros intentos que efectúa China para detener incidentes de contaminación de alimentos que han crecido en los últimos tiempos, y cuya atención ha llegado inclusive al nivel del viceprimer ministro chino Li Keqiang.
Entre otros ejemplos recientes figura la contaminación de leche y comida para pollos con cantidades excesivas de antibióticos y hormonas.
Wang añadió que existe un mercado amplio para este papel, para el cual ya se han obtenido 13 patentes, y ahora se trabaja para reducir su precio, a fin de hacerlo accesible al consumidor en general.


