Las rutas de evacuación en el este de Alepo han permitido que al menos 10 mil personas abandonen el que fuera el refugio rebelde más grande en Siria, que esta semana fue recuperado por el ejército del gobierno de Bashar al-Assad.
De acuerdo con el Centro Ruso por la Reconciliación en Siria, alrededor de 9 mil 500 personas, incluidas más de 4 mil 500 rebeldes y 447 heridos, han sido evacuadas del último barrio en el este de Alepo sitiado por el ejército sirio, por lo que el proceso fue «completado».
Sin embargo, de acuerdo con ONGs y representantes de la ONU, varios miles de personas aún se encuentran «atrapados» dentro del territorio ahora ocupado por militares, debido a que el proceso de evacuación fue detenido por presuntos ataques en contra de los convoys de refugiados.
En entrevista con la agencia AP, Elizabeth Hoff, representante de la OMS en Siria, afirmó que en el terreno aún se encuentran cientos de mujeres y niños, y dijo que no posee información sobre un eventual reinicio de la evacuación luego de los disparos reportados desde posiciones rebeldes y de milicianos chiitas, que forman parte de la coalición de Assad.
Por su parte, el Ministro del Exterior tuco, Mevlut Cavusoglu, dijo que los últimos convoys dispuestos a salir han registrado un retraso, por lo que pidió a representantes de Irán y de Rusia evitar las complicaciones y permitir la salida de los civiles y rebeldes. Cavusoglu precisó que, de momento, Turquía está dispuesto a recibir a sectores vulnerables, como niños, ancianos y enfermos, para los que ya habilita campamentos en la frontera.


