spot_img
InicioInternacionalFocos ahorradores pueden dañar la piel

Focos ahorradores pueden dañar la piel

Las lámparas y focos ahorradores o de bajo consumo, en concreto las
lámparas fluorescentes compactas (CFL), actualmente remplazan
progresivamente a las incandescentes convencionales debido a un mejor
desempeño y tecnología.

La preocupación radica en diferentes características de las CFL de
bajo consumo como el parpadeo, la radiación ultravioleta y la luz azul
que emiten, así como los campos electromagnéticos, de acuerdo con
greenfacts.com

Cuando la radiación alcanza la piel o los ojos, puede reflejarse o
penetrar el tejido y ser absorbida o esparcida en varias direcciones.
Esta interacción depende de la longitud de onda de la radiación.

La exposición a ciertas CFL de envoltura simple, puede causar
problemas en pacientes con extrema sensibilidad a la luz solar, en
particular a sus componentes UVA y UVB, concretamente cuando la fuente
de luz está muy próxima a la piel, es decir, a 20 cm o menos.

Los pacientes extremadamente sensibles suelen ser personas con
enfermedades cutáneas heredadas y provocadas por la luz o con
enfermedades cutáneas sin causa conocida. La luz UV no filtrada de
dichas lámparas compactas fluorescentes también podría causar reacciones
cutáneas en enfermos de lupus.

La mayor parte de la radiación ultravioleta no penetra más allá de
las capas superficiales de la piel. Aunque tiene algunos efectos
benéficos, como ayudar en la producción de vitamina D, suele
considerarse perjudicial, en particular aquella radiación ultravioleta
con longitud de onda corta (radiación ultravioleta C), debido a que
puede dañar las proteínas y el ADN de la piel y los ojos.

Existen pruebas que demuestran que, por lo general, la luz azul puede
agravar las enfermedades retinianas en pacientes susceptibles. Además,
el parpadeo de las CFL puede provocar migraña, e incluso ataques en
algunos pacientes epilépticos, pero no se tiene constancia de que estos
efectos sean consecuencia de las CFL cuyo funcionamiento sea adecuado.

Si bien aún faltan muchos estudios que logren corroborar por completo
dichos efectos secundarios, es importante tener una cultura respecto al
buen uso de este tipo de lámparas y focos ahorradores. De presentarse
una reacción, es indispensable cambiarla por un producto con doble
revestimiento que proteja de esos efectos y acudir con un especialista.

RELATED ARTICLES
spot_img

Más Popular