El primer médico en atender a Abraham Lincoln luego de recibir un
disparo en un teatro en Washington corrió al palco ceremonial y lo
encontró paralizado, en estado comatoso y recargado en su esposa. El
doctor Charles Leale ordenó que se le llevara de inmediato brandy y
agua.
El informe de Leale, perdido durante largo tiempo, sobre los
esfuerzos para ayudar al presidente herido de muerte, escrito apenas
unas horas después de su muerte, fue encontrado en una caja en el
Archivo Nacional a finales de mayo.
El cirujano del ejército, que estaba sentado a unos 12 metros (40
pies) de Lincoln en el Teatro Ford esa noche de abril de 1865, vio al
asesino John Wilkes Booth brincar al escenario, blandiendo un puñal. Al
pensar que Lincoln había sido apuñalado, Leale llegó a empujones hasta
la víctima pero encontró una herida diferente.
«Comencé a examinar su cabeza —al no encontrar ninguna herida cerca
del hombro— y rápidamente pasé mis dedos sobre un coágulo de sangre
grande y firme situado una pulgada (2,5 centímetros) debajo de la línea
curva superior de hueso occipital», reportó Leale. «Removí el coágulo
fácilmente y luego pasé el dedo pequeño de mi mano izquierda por la
claramente tersa apertura causada por la bala».
Los historiadores que descubrieron el informe piensan que fue
archivado, empacado en una caja, almacenado en los archivos y no fue
visto durante 147 años. Aunque no añade mucha información nueva, «es el
primer borrador» de la tragedia, dijo Daniel Stowell, director de los
Documentos de Abraham Lincoln.
«Lo que es fascinante respecto del informe es su inmediatez y su
enfoque clínico, sólo los hechos», dijo Stowell. «No hay mucho lenguaje
floreado, no hay mucha emoción».
Una investigadora que trabaja para Documentos de Abraham Lincoln,
Helena Iles Papaioannou, encontró el informe entre la correspondencia de
abril de 1865 del Director de Salud Pública, archivada bajo la «L» de
Leale.
Los médicos continúan el debate sobre si Lincoln recibió un
tratamiento adecuado. Con un tratamiento de trauma en su infancia, el
informe de Leale ilustra «la impotencia de los médicos», dijo Stowell.
«El no dice eso, pero lo puedes sentir».
«Para su época, hizo todo correctamente», opinó el doctor Blaine
Houmes, un especialista en medicina de emergencia de Cedar Rapids, Iowa,
que ha estudiado el asesinato. Las versiones varían sobre cómo lo hizo
Leale —Houmes piensa que el pudo haber golpeado el pecho de la víctima—
pero el médico resucitó al presidente.
«Cuando el doctor Leale llegó al palco del presidente, Lincoln estaba
técnicamente muerto», dijo Houmes. «El fue capaz de recuperarle el
pulso y de hacer que empezara a respirar de nuevo. Básicamente le salvó
la vida a Lincoln, aunque no sobrevivió a la herida».
Leale escribió un informe para el comité del Congreso que investigaba
el asesinato en 1867 que hacía referencia al reporte original, dijo
Stowell, cuyo grupo tiene por objetivo encontrar todos los documentos
escritos por o para Abraham Lincoln durante su vida.
Al menos cuatro investigadores han estado, laboriosamente, hurgando
en cajas de documentos en el Archivo Nacional durante más de seis años.
Metódicamente, han sacado las cajas llenas de documentos —hay millones
de registros empacados y jamás catalogados, dijo Stowell— y buscan los
documentos de Lincoln.
Papaioannou estaba asignada a la correspondencia del Director de
Salud Pública y hojeaba las cartas de ofrecimiento de inventos para
mejores ambulancias y consejos sobre darle cebollas de comer a los
soldados para protegerlos de enfermedades cuando se topó con el informe
de Leale, quizá reescrito en limpio a mano por un empleado.
«Sabía que era interesante. Lo que no sabíamos es que era novedoso»,
dijo Papaioannou. «No sabíamos que esto era nuevo, que era un reporte de
1865 y que probablemente no había sido visto desde entonces».
Leale, que tenía 23 años y apenas seis semanas de haber iniciado su
práctica médica cuando Lincoln murió, nunca volvió a hablar o escribir
sobre su experiencia sino hasta 1909 en un discurso para conmemorar el
centenario del nacimiento del presidente.
Mientras que el reporte de Leale incluye poco sentimiento,
Papaioannou considera que la forma en que describió los momentos después
de que Booth hizo el disparo muestra cuánto había sido afectado.
«Entonces escuché llantos de que el ‘presidente había sido
asesinado’, ‘había recibido un disparo’, etcétera, que salían de
distintos lugares entre la audiencia», escribió Leale. «Inmediatamente
corrió al palco del presidente y en cuanto se abrió la puerta, fue
admitido y llevado ante la señora Lincoln cuando ella dijo varias veces
‘¡Oh, doctor, haga lo que pueda por él, haga lo que pueda!»’.
Documentos de Abraham Lincoln, organización administrada por la
Biblioteca y Museo presidencial de Abraham Lincoln en Springfield, ha
encontrado y digitalizado 90.000 documentos, dijo Stowell. El reporte de
Leale —no escrito por ni para Lincoln— no cae dentro de lo que el grupo
hace, aunque Stowell dijo que pueden hacerse algunas excepciones para
descubrimientos extraordinarios.


