Una disidente cubana en huelga de hambre rechazó ayer recibir atención médica luego de tres días sin ingerir alimentos.
“No quiero médico. Yo dije que es para morirme y es para morirme”, dijo a The Associated Press la opositora Martha Beatriz Roque que lucía muy deteriorada con la piel color ceniza, los labios agrietados y la voz apagada.
La disidente dejó de alimentarse el lunes para llamar la atención sobre las injusticias que en su opinión se cometen contra los opositores; así como la falta de respuesta de las autoridades a sus reclamos.
Roque, una economista y ex presa política de 67 años padece diabetes y aunque indicó que consumiría agua dejó de tomar sus medicinas.
Acostada sobre una cama vestida con una bata hablaba muy despacio y según los disidentes –una de ellas enfermera– que la rodeaban su estado era malo.
Las demandas de Roque incluyen la liberación de Jorge Vázquez, un disidente preso por delitos comunes y que debía ser excarcelado pues cumplió su pena el domingo; la indemnización a un matrimonio de activistas de provincia, cuya casa, según Roque, habría sido atacada por grupos progubernamentales; así como la falta de respuesta de las autoridades a las demandas incluso no políticas de los opositores.
Al menos unos 12 disidentes en varias provincias dijeron que se pondrían también en huelga.


