Luego de una encuesta realizada por lpsos y Reuters en los Estados Unidos que señala que al menos 1 de cada 3 usuarios consideran que Facebook
se está volviendo aburrido y pasan menos tiempo conectados a la red,
podemos entender por qué ciertas personas prefieren abandonarlo.
Según los resultados, un 34% de los usuarios encuestados afirma que pasa menos tiempo
en la red social comparado con seis meses atrás, describiendo una
“falta de interés” y “poca relevancia”, mientras que los temas de
privacidad ocupan un tercer lugar en las menciones de las personas.
No es menor que dentro del resultado encontramos patrones que día a
día determinan la continuidad o no de una persona en estas estructuras
par compartir, comunicar y vivir interconectados.
La mayoría de los cambios de Facebook pueden generar conductas de rechazo en los usuarios.
Si bien dentro de la empresa trabajan para entender cómo a través de
los comportamientos se puede mejorar la usabilidad de las herramientas,
esto no siempre corresponde con lo que los usuarios esperan.
Privacidad al descubierto: uno de los temas más
polémicos dentro de las redes sociales corresponde a la vulnerabilidad
de los datos personales. Si bien es necesario comprender que todo lo que
uno comparte forma parte de un espacio público y a la vez restringido
en el mundo web, la plataforma debe garantizar todo tipo de robo,
suplantación de identidad y agravios que cualquier persona con intención
de daño. Una de las últimas iniciativas fue la de introducir a los menores de 13 años, generando gran polémica en el mundo.
Constantes cambio en el servicio: año a año se ha
ido experimentando en nuevos diseños, distribución de la programación
que abarcan desde el muro, visualización de las fotos, hasta el cambio
más radical que fue el formato Timeline donde todo parece enmarcado en una “línea de tiempo”.
Contenido: si bien muchas veces los usuarios pueden
eliminar ciertos posteos, los mismos pueden durar de meses a años
alojados en los servidores de la empresa quedando expuestos a todo tipo
de uso.
Falta de control con la imagen personal: muchas
veces los “amigos de mis amigos” pueden utilizar herramientas propias de
una imagen personal para compartir datos. Si bien uno puede bloquear el
etiquetado de fotos, se puede perder el seguimiento de la información
personal en la red social.
Así y con ciertas definiciones culturales los casi 1.000 millones de usuarios encuentran los puntos flacos de una red que desde su salida a Wall Street
no deja de ser analizada a fondo por los inversionistas, empresas y
usuarios que día a día aprovechan y/o descreen de la propia plataforma.


