A tres días de su muy esperada llegada a Marte, el robot estadunidense Curiosity cumple «perfectamente» con lo previsto para su histórica misión en busca de pistas de vida pasada en el planeta más cercano a la Tierra, aseguró la NASA.
«La misión va muy bien», dijo Pete Theisinger, gerente del Proyecto Mars Exploration Rover (MER), en Pasadena (California, oeste). «Todo marcha realmente según lo previsto».
Su objetivo es determinar si el ambiente del planeta rojo fue propicio para la vida en el pasado.
El cráter también contiene una montaña de gran altura, que contendría valiosa información sobre el pasado en sus capas sedimentarias.
«Cuando nos posemos, habremos iniciado una nueva era de exploración espacial de la superficie de otro planeta», dijo John Grotzinger, científico del MSL.
«Tenemos mucha investigación geológica interesante por delante», dijo.
Durante los últimos siete minutos de su viaje, la nave espacial se desacelerará drásticamente, antes de que abra un paracaídas supersónico y se enciendan los retrocohetes que permitirán estabilizar la nave, mientras una grúa especial depositará a Curiosity en la superficie del planeta rojo.


