Zimbabue.- El gobierno del país africano determinó no presentar cargos contra el odontólogo Walter James Palmer por el asesinato del león Cecil, estrella del parque natural de Hwange.
Pese al escándalo y la indignación global por la muerte presuntamente ilegal del felino, las autoridades decidieron dar marcha atrás, cerrar el caso y pasar a la siguiente página pues se comprobó que el dentista obtuvo una autorización legal para llevar a cabo la búsqueda y cacería.
“Nos hemos dirigido a la policía primero y al Fiscal General después y resulta que Walter James Palmer llegó a Zimbabue con todos los papeles en orden», indicó el gobierno local.
Palmer, quien dijo desconocer que el león estaba protegido, no tendrá que enfrentar un proceso de extradición, como demandaron muchas voces al conocer el caso de cacería.
El león murió en una lenta agonía de dos días pues fue cazado con flechas y rematado a disparos. Su cabeza fue cercenada de su cuerpo para colocarse como trofeo en algún lugar del mundo.
Theo Bronkhorst, guía local que acompañó a Palmer, tampoco será juzgado. El guía llevó los restos de Cecil a Bulawayo, la segunda ciudad más importante de Zimbabue, con un taxidermista para preparar la cabeza como un trofeo.


