Al menos 4 mil 500 personas de las comunidades indígenas de Santa
María Sindihui, San Miguel Piedras, San Pedro Tezoacualco y Yutanduchi
de Guerrero perteneciente a la zona de pueblos mancomunados, se
encuentran sin luz desde hace 24 días luego de que el personal de la
Comisión Federal de Electricidad no pudiera ingresar a la zona por una
disputa de tipo agrario.
La zona se quedó sin el suministro de energía
eléctrica luego de reportarse el pasado 15 de junio el paso del huracán
“Carlotta”, que derribó algunos postes de luz en la jurisdicción que no
han podido ser reinstalados, porque cayeron en una zona de indefinición
agraria.
El diputado priista Max Vargas criticó la falta
de atención de las autoridades estatales para mediar y lograr los
acuerdos necesarios a través de la conciliación entre los poblados.
“Es totalmente inadmisible que ante la desidia oficial tanto
de las instancias del gobierno federal, estatal e incluso municipales
desde hace 24 días cuatro poblaciones no cuenten con el servicio de
energía eléctrica, y lo que es más grave aún, es el hecho de que los
medicamentos refrigerados que tenían en al menos cinco centros de salud y
15 casas
de salud de estas localidades, por una decisión que trastoca y vulnera
los derechos más elementales de todo ser humano, se hayan echado a
perder por un conflicto agrario.
Vargas precisó que han existido llamados a los habitantes de
Santa María Tataltepec, para que permitan el restablecimiento del
servicio eléctrico a sabiendas que este asunto debe dirimirse con toda
seriedad y responsabilidad ante las instancias y ámbitos
correspondientes, pero sin trastocar los servicios mínimos e
indispensables con los que todo ciudadano debe contar ya que con el
corte del servicio eléctrico se les corta toda posibilidad de servicios
básicos como la educación ya que con esta medida también han sido
afectadas al menos 28 instituciones educativas en esta región.
En su oportunidad el Presidente de la Junta de Conciliación Agraria
(JCA) del gobierno estatal, Carlos Moreno Dervéz, precisó que el
gobierno estatal, no ha podido avanzar en la solución del litigio entre
los pueblos mancomunados y Tataltepec, porque hay las injerencias de
actores externos que dañan los procesos de diálogo y conciliación.
“Son tres municipios con una sola propiedad colectiva y la manos de muchos actores en la definición del conflicto de límites”.
En Oaxaca hay 30 conflictos de atención permanente por ser líos
álgidos y 36 de atención permanente y 300 mas de trato preventivo, lo
que da un total de 366, todos ellos concentrados en tres regiones la
Sierra, la Mixteca y el Istmo de Tehuantepec.
Según el titular de la JCA en Oaxaca se tienen identificados poco mas
de mil 700 núcleos agrarios, por lo menos 600 tienen algún tipo de
conflictividad, lo que implica mas del 50 por ciento.
Aclara que muchos de los litigios son internos, no todos son de
limites, algunos de ellos son por luchas pequeñas de terreno que por
razones coyunturales se ponen tensa, otros son situaciones que están en
el Tribunal agrario “y que estamos en espera que se resuelvan para
avanzar en al solución”, concluyó.


