La Comisión Federal de Competencia (CFC) confirmó mediante un comunicado la negativa emitida en la resolución del caso de la concentración planteada por Televisa y Iusacell, ya que consideró que puede dañar la competencia en televisión abierta y restringida.
Sin embargo, también reconoce que una inyección de capital en Iusacell puede ser procompetitivo en el mercado de telefonía móvil, y asegura que las empresas pueden presentar compromisos que resuelvan los problemas de competencia en el recurso de reconsideración, y si son efectivos, la CFC podría autorizar la concentración.
De acuerdo a lo que indica, una menor competencia en televisión abierta encarece la publicidad, lo que incrementa el costo de los bienes de consumo y por tanto reduce el bienestar de los consumidores.
La concentración planteada conduciría a que Grupo Televisa controlara 50 por ciento de las acciones de Iusacell por un precio de mil 600 millones de dólares. Grupo Salinas, propietario de TV Azteca, mantendría 50 por ciento restante de la empresa.
De darse esta asociación, en televisión abierta se generarían graves riesgos para la competencia. «Se trata de un mecanismo que crea nuevos incentivos para la coordinación entre las dos empresas que representan, en conjunto, el 95 por ciento de las concesiones totales de televisión abierta y el 100 por ciento de las cadenas nacionales, en un mercado con altísimas barreras a la entrada», señala el comunicado.
«En televisión restringida, la participación (share) los canales de televisión abierta en la audiencia total es de más del 40 por ciento. La probable coordinación entre Televisa y TV Azteca provoca riesgos de que estos contenidos de televisión abierta (entre ellos, por ejemplo, la totalidad de los derechos de transmisión de partidos de futbol de la primera división mexicana) se utilicen como palanca para desplazar indebidamente del mercado a empresas de televisión restringida que no están integradas verticalmente con las partes», agrega la CFC.
La autoridad indicó finalmente que los beneficios en un mercado no pueden servir para justificar los daños a la competencia en otros mercados.


