La cámara de Diputados exhortó al titular de Petróleos Mexicanos (Pemex), Juan José Suárez Coppel, que en coordinación con las secretarías de la Defensa Nacional y la de Marina, así como la Procuraduría General de la República y la Policía Federal, fortalezcan las acciones para evitar el robo de combustibles.
Pidió a la Secretaría de Energía trabajar de manera conjunta con las empresas de la iniciativa privada que cuentan con ductos para la transportación de gas, a fin de robustecer la vigilancia, evitar el robo de combustibles e implementar mejoras tecnológicas que les permitan detectar tomas clandestinas y minimizar el riesgo en la población civil.
Al fundamentar el punto de acuerdo, aprobado en votación económica, el diputado Ricardo Astudillo Suárez (PVEM) hizo votos para detener el robo de combustible y la violencia ambiental, toda vez que las tomas clandestinas son una amenaza contra la seguridad nacional.
Refirió que el robo de combustible se acerca a los dos millones de barriles y afecta -principalmente- a los estados del norte, aunque es más preocupante que sigue incrementándose la extracción de gas licuado, tanto en los ductos de Pemex como en los de la iniciativa privada.
Resaltó que México se ha convertido en un país solamente de clausurar y sancionar, en donde se olvidó investigar qué ha pasado con los robos, con el mantenimiento de los ductos que tienen entre 40 y 50 años, cuando su vida útil es de 30.
En el documento, menciona que el robo de gas natural es una realidad, pues de acuerdo con Pemex, de enero a septiembre se detectaron 58 tomas clandestinas en gasoductos, contra 56 incidentes reportados en todo 2011.


