La encargada de la diplomacia estadounidense para América Latina,
Roberta Jacobson, estimó este miércoles que es «saludable» que el
presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, quiera revisar la
estrategia antidrogas y reducir la violencia en su país.
«La noción de que alguien quiera revisar una estrategia y posiblemente
hacer cambios, no sólo es esperable, sino que es algo saludable», dijo
Jacobson en rueda de prensa.
Peña Nieto, ganador de las elecciones del 1 de julio, ha manifestado su
deseo de revisar la estrategia antidrogas, que ha tenido un firme apoyo
del gobierno estadounidense, y priorizar la reducción de la violencia.
En México, más de 50.000 personas han muerto en la ola de violencia
desatada tras la decisión en diciembre de 2006 del gobierno del
presidente Felipe Calderón de lanzar a los militares contra los
cárteles.
«El nivel de violencia en México es inaceptable para los mexicanos y
debería ser inacaptable para todos nosotros» y el hecho de que Peña
Nieto quiera reducirlo «es totalmente lógico», opinó la secretaria de
Estado adjunta para América Latina.
Pero eso «no quiere decir necesariamente que tenga que haber menos incautación de droga», dijo la funcionaria.
Las organizaciones criminales están todo el tiempo cambiando sus
estrategias, por lo que los planes antidrogas deben también adaptarse,
dijo Jacobson.
«No he visto nada que haya dicho (Peña Nieto) que me produzca preocupación», reiteró.
Estados Unidos, que afirma que la cooperación antidrogas con México está
en su mayor nivel histórico, financia la Iniciativa Mérida para luchar
contra el crimen organizado en ese país, con un presupuesto de 1.600
millones de dólares.


