Después de recibir el apoyo del gobernador de Puebla, Rafael
Moreno Valle, para mantenerse en el cargo de presidente del Comité
Ejecutivo Nacional del PAN, Gustavo Madero Muñoz consideró que “entre
todos” los militantes blanquiazules es posible sacar al PRI de Los Pinos
en seis años, después de reestructurar al partido, el cual no está en
actitud “pasiva, ni depresiva” tras la derrota electoral, sino echado
para adelante.
El mandatario local tramitó en la Secretaría de Administración (SA)
una justificación para ausentarse medio día de su trabajo, sin goce de
sueldo, con el fin de participar en la reunión que el dirigente panista
tuvo con 14 consejeros nacionales de la entidad y otros siete de
Tlaxcala en un hotel de esta Angelópolis, donde subrayó:
“Yo soy amigo de mis amigos en las buenas, en las malas y en las
duras y en las maduras. Gustavo Madero es mi amigo, yo lo apoyé para que
asumiera la Presidencia nacional del PAN. En este sentido sé que había
voces o hay voces que están planteando su salida antes de conlcuir su
periodo (…) por eso vine aquí para manifestarle mi apoyo”.
Desde el punto de vista del Ejecutivo eststal, el actual líder
panista debe encabezar el análisis interno sobre la derrota electoral de
este año, con el fin de definir cómo asumir el papel de oposición a
partir del próximo sexenio, “siempre mirando por el desarrollo del
país”.
En entrevista, Moreno Valle resaltó el trabajo de su dirigente, sobre
todo la labor para liderar un proceso interno y elegir a Josefina
Vázquez Mota como candidata a la Presidencia de la República, por lo que
“no se puede estar buscando un culpable, ni de ver hacia atrás, sino
hacia adelante”.
En este tenor, también consideró obligado reflexionar que el PAN será
segunda fuerza política en las cámaras de diputados y senadores, por lo
que “evidentemente no puede ser un obstáculo del progreso de México”.


