El presidente Felipe Calderón dijo que América Latina no está desprovista de amenazas contra los principios de libertad, el Estado de derecho en la democracia, la justicia y la defensa de los derechos humanos; por lo que pidió » hacer frente» a los enemigos como el populismo, oportunismo y autoritarismo.
«Hoy América Latina no está desprovista por desgracia de amenazas contra esos principios y por esa razón es fundamental perseverar en la libertad, en el estado de derecho, en la democracia, en la justicia y en la defensa de los derechos humanos. Hacer frente a quienes han sido en muchas ocasiones y en muchos pueblos nuestros más aciagos enemigos, populismos, oportunismos, autoritarismos, hacer frente a la violencia y a la corrupción que ha hecho que América Latina, tantas ocasiones fracase en su destino de ser prospera, justa y de ser democrática», afirmó.
Esta tarde, el presidente Calderón acudió a la sede del Congreso de Chile donde fue condecorado con la Orden al Mérito del Senado de Chile en grado de Gran Oficial.
En sus discursos, los presidentes del Senado y Diputados dijeron que les conmueve la extrema violencia del narcotráfico contra la sociedad mexicana.
«Su crueldad que destroza a diario los límites de la racionalidad humana para aniquilar a seres indefensos, ha causado un costo social y un dolor incalculable en la nación mexicana. Reciba nuestra solidaridad y la de nuestro pueblo. Chile está con México en esa lucha tan difícil y penosa, chilenos y chilenas estamos con la vida y contra la muerte», expresó el presidente del Senado Camilo Escalona.
Al respecto, el presidente Calderón agradeció su solidaridad con México en estos momentos de prueba.
«México libra un esfuerzo y una lucha por su seguridad, por una seguridad democrática ante un mal endémico que estamos sufriendo muchas naciones estamos interesantes en la región de drogas».
Agregó que «a un Estado democrático no queda refrendarse, acobardarse, o simplemente, al gobierno le toca ser capaz nos queda de hecho sobra y de actuar y hemos actuado con determinación y hemos actuado en tres sentidos».
Señaló: «Hemos enfrentado a los criminales, frente a quienes sostienen la tesis que había mejor que dejarles el campo libre y no meterse con ellos. Ese pecado de omisión fue el que envileció la vida pública en algunos lugares de México y en otros, en la región latinoamericana».


