El presidente Felipe Calderón pidió «no bajar la guardia» en el tema de la sequía y dijo que no van a permitir que esta «difícil circunstancia» cancele el anhelo de superación de millones de mexicanos que viven en el norte o centro del país, «ni toleraremos que se vea frustrado de manera injusta su anhelo de bienestar y progreso».
Al encabezar la Reunión de Evaluación del Programa Integral de Atención a Sequía, el jefe del Ejecutivo garantizó el abasto de granos.
Acompañado por integrantes del gabinete y el gobernador Carlos Lozano, el mandatario comentó que en esta sequía se vieron afectados 21 entidades y 600 municipios.
Reiteró que la prioridad es que las personas no se queden sin agua potable ni comida.
Señaló que se han distribuido 160 millones de litros de agua en 14 entidades, a través de la instalación de tanques con capacidad de 10 mil litros.


