Miembros de Greenpeace depositaron en la entrada de la sede de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) dos y media toneladas de estiércol, en protesta a los permisos que se otorgaron a la empresa española Hansa Urbana para iniciar operaciones en la reserva de Cabo Pulmo, en Baja California Sur.
Acompañados de un grupo de ciudadanos con la nariz tapada, integrantes de Greeenpeace cuestionaron la «falta de transparencia y legalidad en la actuación de Semarnat», luego de que tuvieran conocimiento de la existencia de una auditoria del permiso turístico en manos de la dependencia ambiental.
Greenpeace presentó una nueva denuncia ante el Órgano Interno de Control de la Semarnat, en la que exigieron que se investigue al director general de Impacto y Riesgo Ambiental de la dependencia, Alfonso Flores Rodríguez, dada la respuesta emitida a la solicitud de extinción del permiso que señala que la unidad está imposibilitada jurídicamente para cancelar el permiso.
«El funcionario Flores Ramírez o no conoce sus atribuciones o se niega a ejecutarlas», denunció Alejandro Olivera, coordinador de la campaña de Océanos y Costas de Greenpeace México.
Explicó que el reglamento Interno de la Semarnat precisa, en el artículo 19, que dentro de las facultades genéricas de los directores generales está la de resolver asuntos sobre autorizaciones, licencias, permisos y cesión de derechos.


