Una cuarta parte, es decir 7 mil 800 maestros de una plantilla de 30 mil que hay en Coahuila, participaron de manera voluntaria en la Primera Evaluación Universal Docente, llevada a cabo por la Secretaría de Educación Pública.
El secretario de Educación, José María Fraustro Siller, sostuvo que por tratarse de un proceso nacional no se puede obligar a los maestros a que sean sometidos a la prueba, que se aplicó en junio y julio a nivel nacional.
“Con los maestros que quedaron pendientes vamos a trabajar en mayor participación de los docentes, para que presenten estos indicadores, para saber qué tenemos que reafirmar”, dijo en entrevista.
El 45% de los maestros de primaria evaluados, es decir 3 mil 500 de los más de 7 mil, requiere “atención inmediata”, mientras que el 24% debe tener “atención a corto plazo”, mientras que el resto, 31%, se encuentra “bien”, aseguró el secretario de Educación.
Fraustro Siller reconoció que existen áreas de oportunidad que aún no se resuelven con los docentes, pero “se seguirá trabajando para reforzar el trabajo de los maestros”.
Los resultados de este examen se combinarán con lo obtenido por los estudiantes de la educación básica en la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE) para poder otorgar incrementos salariales o ascensos dentro del Programa de Carrera Magisterial.
En julio pasado, fecha en que se dieron a conocer los resultados del examen de oposición para la asignación de plazas, el 70% de los maestros en la entidad obtuvo una calificación equivalente a reprobado.


