A dos días de la llegada del Papa Benedicto XVI a México para reunirse con feligreses, obispos de México y de América Latina, en la Catedral de la Madre Santísima de la Luz, en León, Guanajuato, la Secretaría de Salud puso en marcha un operativo de vigilancia epidemiológica basado en el monitoreo de la calidad del agua y de los alimentos, información sobre contagios por vectores y de otras enfermedades en lugares de concentración.
“Están dispuestas las unidades del sistema de salud y trabajando con monitoreo de calidad de agua y de alimentos. Con información sobre enfermedades transmitidas por vectores”, como es el caso del dengue, dijo el secretario de Salud, Salomón Chertorivski.
De igual manera, explicó, ya se desplazaron expertos en inteligencia y vigilancia epidemiológica en las diferentes áreas que recorrerá el Papa.
“La unidades están trabajando en todo el estado de Guanajuato. Estamos previendo el cuidado absoluto en la visita de Estado (Papa Benedicto XVI) sobre todo porque va haber concentraciones importantes de gente.
“Y, en ese sentido sí, las unidades centinelas y monitoras, tanto de la Comisión Federal para Prevenir Riesgos Sanitarios, como de la Dirección General de Vigilancia Epidemiológica están en sitio y están trabajando”.
Y aunque, aclaró, la SSA anunció el cierre de la temporada invernal, que inició el 13 octubre de 2011 y el 21 de marzo de 2012, puede darse problemas de contagios considerando que vienen personas de diversas partes del mundo y ya empieza la temporada de calor.
Lo que es una realidad es que los virus y las bacterias son causantes de influenza y enfermedades respiratorias agudas. Circulan el A/H1N1, H3N2 y tipo B. “De enero a marzo se presentaron más de 6 millones de consultas por infecciones respiratorias agudas y más de 35 mil casos de neumonía y bronconeumonía, 15% menos que el año anterior”.
Hasta el pasado viernes, 26 mil 785 casos de enfermedades respiratorias; 6 mil 567 se confirmaron como influenza, y de estos 5 mil 876 fueron de A/H1N1, el tratamiento fue básicamente ambulatorio y 2 mil 182 se hospitalizaron. Hubo 229 muertes por H1N1, de los cuales presentaban diabetes, obesidad, hipertensión, o estaban recibiendo inmunosupresión, insuficiencia renal y problemas pulmonares. Se aplicaron 20 millones de dosis, equivalentes al 9.3 de lo programado.


