Los debates presidenciales costaron poco más de 10 millones de pesos
al Instituto Federal Electoral, de los cuales 6 millones corresponden al
segundo encuentro y 4 millones para el primero.
El Instituto pagó 2.8 millones por el equipo de producción y
transmisión del encuentro entre candidatos presidenciales, más de 887
mil pesos en el arrendamiento de los salones, café, internet y
telefonía, así como otros 837 mil pesos en circuito cerrado de
televisión y arrendamiento de computadoras.
Hay que recordar que el primer debate en el World Trade Center de la
Ciudad de México, mientras que el segundo fue en Expo Guadalajara, en
Jalisco.


