Imposible saber dónde empieza el método disciplinado y cuándo
interviene la imaginación en los tácticos de juego de los dos finalistas
de la Eurocopa 2012: España e Italia.
Ambos representativos son fieles al balón y encuentran su mayor
fortaleza en la creatividad del mediocampo, pero, paradójicamente,
Italia tiene problemas para definir su defensa y Vicente del Bosque
sufre con el dilema de jugar con o sin centro delantero.
En Italia, Prandelli inició una revolución. Abandonó la táctica que
priorizaba la sobrepoblación de la defensa y apostó por los enlaces
finos de sus mediocampistas y conservó la profundidad para mantener al
rival en constante incertidumbre. Aunque en el sector defensivo es donde
se presenta el dilema, ya que el entrenador ha utilizado a seis
diferentes jugadores para definir su línea de cuatro durante el torneo
europeo. Sólo Bonucci y Chiellini se han mantenido y se espera que ambos
aparezcan en la final.
Por su parte, Vicente del Bosque durante todo el torneo batalló con
el problema de jugar con o sin un centro delantero natural, ya que las
tres ocasiones que alineó a un delantero fueron el mismo número de veces
que ha tenido que retirarlo para recomponer el camino, a excepción del
juego contra Irlanda, en el que Fernando Torres anotó dos goles. En tres
partidos ha intentado jugar con un nueve y en dos sin él, en el último
partido el entrenador español prefirió mantener la incógnita.
A su vez, la ingeniería de Prandelli encuentra su soporte en
Gianluigi Buffon, Claudio Marchisio, Antonio Cassano, Daniele de Rossi y
Andrea Pirlo.
Los cinco jugadores son los únicos que han participado en todos los
partidos de la Eurocopa con Italia y ademnás tienen experiencia
mundialista, a excepción de Cassano.
Buffon ha compensado las dudas defensivas italianas. Pirlo,
Marchisio, De Rossi, además de Montolivo, quien le ganó el sitio a
Motta, componen la columna vertebral, y Cassano complementa a Mario
Balotelli. En sí, Italia tiene pocos secretos.
Con España, Fábregas es la mejor carta de Del Bosque. El
mediocampista fue sacrificado en dos ocasiones por Torres y una por
Negredo, pero el técnico lo utiliza como una solución, cuando España se
atasca, por su capacidad de romper líneas con un pase sorpresa a
profundidad.
Para la fase final, ambos técnicos destaparon otra de sus cartas.
Pedro Rodríguez se convirtió en una variante recurrente de Del Bosque y
Prandelli decidió dejar en el banco a Motta para acompañar al exquisito
Pirlo con
Riccardo Montolivo.
La eficaz España intentará acabar con la romántica Italia que dará como resultado una final con bastante pólvora.


